Llueve, el patio está cerrado y hay clase en cinco minutos
Juegos y actividades de Educación Física para días de lluvia
18 actividades de interior ordenadas por el espacio que te queda de verdad: el aula con las mesas puestas, el aula despejada, un pasillo o medio gimnasio compartido. Con una sesión completa de cincuenta minutos y las normas de ruido y seguridad que las hacen viables.
8 actividades sin materialSesión de 50 minutos desarrolladaControl del ruido en interior
El problema del día de lluvia no es la falta de ideas: es que la sesión que llevabas preparada necesitaba una pista entera y ahora tienes un aula con veintiocho mesas, o un trozo de gimnasio que compartes con otro grupo, y te lo dicen cuando la fila ya está hecha. Por eso las listas de juegos de interior ordenadas por objetivo no ayudan en ese momento: lo primero que necesitas saber es qué cabe en el espacio que te han dado.
Esta página está organizada por ese criterio: cuatro escenarios, del más limitado al más amplio, con actividades desarrolladas para poder dar la clase leyendo. Después, una sesión de cincuenta minutos montada de principio a fin y el bloque que casi nunca aparece escrito: cómo se controla el ruido y la seguridad. Todo el material es de colegio —aros, conos, pelotas blandas, petos, cuerdas, tiza y folios— y las actividades marcadas como sin material no necesitan ni eso.
Actividades de interior según el espacio que tengas
Elige el escenario que te ha tocado hoy. Las cuatro fichas están completas, así que también puedes recorrerlas una por una.
En el aula, con las mesas puestas
El peor escenario y el más frecuente: no hay tiempo ni permiso para mover el mobiliario. Cada alumno tiene el hueco entre su silla y su mesa, poco más que un paso en cada dirección. Todo se hace en el sitio, de pie o sentado, con movimientos que no lancen un codo contra la mesa de al lado.
El profe dice
Sin material
Edad
6-12 años
Duración
8-10 min
Material
Sin material
Todos de pie en su hueco. El maestro canta órdenes que se ejecutan sin salir del sitio —brazos arriba, talón al glúteo, media sentadilla, giro sobre un pie— y solo se hacen si van precedidas de «el profe dice». Quien falla no se elimina: pasa a juez de su fila la ronda siguiente. Para subir la intensidad se acelera el ritmo; para bajarla se encadenan posturas mantenidas.
La ola de la clase
Sin material
Edad
6-12 años
Duración
10 min
Material
Sin material
Se enseña una secuencia de cuatro movimientos: palmada, mano a la cabeza, chasquido, mano al hombro del de delante. Recorre la clase como una ola, alumno por alumno y fila por fila, y nadie empieza hasta que el anterior acaba. Se cronometra el recorrido completo y se dan tres intentos para bajar el tiempo. Coordinación y ritmo con cero desplazamiento, y en silencio: para no perder el turno hay que mirar.
Relevo por encima de la cabeza
Edad
6-12 años
Duración
10-12 min
Material
Una pelota blanda o un folio arrugado por fila
Cada fila de mesas es un equipo. El objeto sale del primer alumno hacia atrás pasando por encima de la cabeza, con las dos manos y sin girar el tronco; al llegar al último vuelve por el lateral derecho, y en el tercer viaje por el izquierdo. Si cae, lo recoge quien lo tiró y el relevo sigue ahí. Se compite contra el reloj y no contra las otras filas, para que nadie lance el objeto con las prisas.
Mímica de gestos deportivos
Sin material
Edad
8-12 años
Duración
12-15 min
Material
Sin material
Un alumno sale al frente y representa sin hablar un gesto concreto: el saque de voleibol, la parada del portero, la salida de tacos. El resto adivina levantando la mano, sin voces. Con grupos numerosos va mejor la variante simultánea: todos por parejas en su hueco, uno representa y otro adivina, cambiando de rol cada minuto a la señal. Sirve para repasar el vocabulario de una unidad ya dada.
Un solo apoyo
Sin material
Edad
6-12 años
Duración
8 min
Material
Sin material
De pie junto a la silla, equilibrios sobre un pie: el árbol, el flamenco, el avión con el tronco inclinado. Cada postura se mantiene mientras la clase cuenta en voz baja hasta diez, cambiando de pie en cada repetición. La progresión: vista en un punto fijo, después girando la cabeza, después con los ojos cerrados y, al final, con un folio doblado en la cabeza. El mejor cierre para una sesión de interior.
En el aula, habiendo apartado las mesas
Cinco minutos de mesas contra las paredes dejan un rectángulo libre de unos cuatro por cinco metros. Da para desplazarse, no para correr. Conviene marcar el borde del espacio útil con conos o con tiza y dejar dicho que las mesas apartadas no se tocan: son la pared.
Números al centro
Edad
8-12 años
Duración
12-15 min
Material
Dos petos o dos folios doblados
Dos equipos en fila enfrentados, cada uno pegado a su lado del rectángulo, y un número por alumno. En el centro, los dos objetos. Al cantar un número salen los dos alumnos que lo tienen: hay que coger un objeto y volver a la fila sin ser tocado. Con dos objetos en juego se llaman dos números a la vez y la espera se reduce a la mitad. Se prohíbe la finta de contacto y se pide frenar antes de llegar a la fila.
Islas que desaparecen
Edad
6-12 años
Duración
12 min
Material
Aros, o folios en el suelo si no hay aros
Una isla por alumno repartidas por el suelo. Mientras suena una palmada continua, todos se desplazan por el hueco libre con la forma indicada: de puntillas, de talones, de lado, en cuadrupedia. Al parar la palmada, cada uno entra en una isla. Cada ronda se retiran dos o tres y hay que compartirlas: pueden apoyarse dos, tres o cinco, con la condición de que nadie pise fuera. Nadie se elimina; lo difícil es cooperar sin empujar, como en los juegos cooperativos.
Circuito de cuatro estaciones
Edad
8-12 años
Duración
15-20 min
Material
Conos, aros, pelotas blandas y una cuerda
Cuatro estaciones en las esquinas del hueco y grupos de cinco o seis que rotan a la señal cada dos minutos. Una: zigzag entre cuatro conos andando rápido, ida y vuelta. Dos: saltos dentro y fuera de un aro con los pies juntos. Tres: lanzamientos de precisión a un aro apoyado en el respaldo de una silla, desde dos distancias. Cuatro: la cuerda estirada en el suelo y saltos laterales sobre ella, veinte segundos por veinte de descanso. Cada grupo anota sus repeticiones en un folio.
La figura sin hablar
Sin material
Edad
8-12 años
Duración
12 min
Material
Sin material
Grupos de seis u ocho cogidos de la mano en corro cerrado. Sin soltarse y sin hablar tienen que dibujar en el suelo la figura que se les pida: un cuadrado, un triángulo, la letra L, un número. Dos minutos por figura y se comparan los resultados. La regla del silencio es la actividad: obliga a acordar por gestos y resuelve el problema del ruido. Si hay cuerdas, se cambian las manos por una cuerda cerrada en anillo.
La máquina
Sin material
Edad
8-12 años
Duración
15 min
Material
Sin material
En grupos de cinco, cada alumno inventa un movimiento repetitivo con su sonido: un pistón, una palanca, un engranaje. Se encadenan, de modo que cada pieza arranca cuando la anterior la toca o la señala, y el conjunto tiene que funcionar en bucle treinta segundos seguidos. Se presenta al resto de la clase, que adivina qué fabrica. Es la puerta de entrada a la expresión corporal desde dos metros cuadrados.
En un pasillo o zona de paso
Un pasillo es largo, estrecho y sonoro, y tiene aulas con clase a los lados. Solo admite actividades lineales, en fila y de una en una, y obliga a bajar el volumen a cero. Antes hay que avisar a las aulas contiguas y comprobar que el suelo no está mojado, que los días de lluvia es lo normal junto a las entradas.
La línea de baldosas
Edad
6-12 años
Duración
10-12 min
Material
Tiza, o la propia junta de las baldosas
Se marca una línea recta a lo largo del pasillo, o se aprovecha la junta del suelo. Se recorre en fila india, saliendo de uno en uno cada cinco segundos, y cada viaje tiene su consigna: talón-punta sin salirse, de lado, de espaldas mirando por encima del hombro, en cuadrupedia y, al final, con un libro apoyado en la cabeza. Se vuelve andando pegado a la pared por el lado contrario, para que no haya cruces.
Relevo de precisión en línea
Edad
8-12 años
Duración
12 min
Material
Una pelota blanda por grupo y conos
Grupos de cuatro en fila a lo largo del pasillo, separados tres o cuatro pasos y marcados con un cono. La pelota tiene que llegar del primero al último y volver, pasándola con las dos manos y sin que toque el suelo; si cae, el grupo reinicia el viaje. Nadie se mueve de su cono: lo que viaja es el objeto. Cuando el pase sale limpio, se separa un paso más o se pide pase con una sola mano.
La pasarela de personajes
Sin material
Edad
6-12 años
Duración
10-15 min
Material
Sin material
El pasillo es una pasarela que se cruza de dos en dos mientras el resto observa sentado contra la pared. Cada travesía tiene su personaje: alguien con mucha prisa, alguien con frío, un gigante, alguien que no quiere ser oído, todo en cámara lenta. Los observadores tienen tarea: decir qué parte del cuerpo delata al personaje. Las consignas de sigilo y cámara lenta son las que resuelven el ruido, así que se alternan con las enérgicas.
Zigzag contado
Edad
8-12 años
Duración
10 min
Material
Seis conos
Seis conos separados dos metros a lo largo del pasillo. El zigzag de ida se hace andando lo más rápido posible, sin correr y sin tocar los conos, y la vuelta pegado a la pared. Salen de uno en uno y el resto espera sentado contando en voz baja los pasos del compañero, que es lo que evita el corrillo. En la segunda vuelta se pide bajar el número de pasos, y eso obliga a girar con el pie de fuera.
En medio gimnasio, compartiendo con otro grupo
Hay espacio para moverse, pero la mitad es de otro grupo y las pelotas no entienden de fronteras. Lo primero es acordar con el compañero la línea de separación, marcarla con conos y decidir a qué pared lanza cada uno. Funcionan los juegos de posesión y de precisión; no funcionan los de campo largo ni los que se juegan a gritos.
Diez pases
Edad
8-12 años
Duración
15 min
Material
Una pelota blanda y petos
Dos equipos en la mitad asignada. Hay que completar diez pases seguidos; si el rival intercepta o la pelota toca el suelo, la cuenta vuelve a cero y cambia la posesión. Está prohibido botar y desplazarse con la pelota en las manos, y eso es lo que hace el juego apto para medio espacio: sin conducción, el juego se concentra y nadie invade la otra mitad. Se puede exigir además que el pase no pase por encima de la cabeza.
Dianas en la pared
Edad
6-12 años
Duración
12-15 min
Material
Pelotas blandas, tiza o aros
Tres círculos concéntricos dibujados con tiza en la pared, o aros colgados, y tres líneas de lanzamiento marcadas con conos a distancias distintas. Se trabaja por parejas: uno lanza tres veces y el otro recoge y anota la puntuación en un folio, y se cambia. Cada pareja tiene su diana y su carril, así que la actividad ocupa muy poco fondo y no cruza la línea del grupo vecino.
Balón tocado a media pista
Edad
8-12 años
Duración
15-18 min
Material
Dos o tres pelotas blandas y petos
Dos equipos, cada uno en su cuarto de pista, con una línea central de conos que no se cruza. Se lanza para tocar a un rival, siempre por debajo de la cintura y desde detrás de la propia línea; quien es tocado pasa a la zona de fondo contraria y vuelve al juego cuando un compañero le pasa una pelota, así que nadie está fuera más de un minuto. La regla del lanzamiento bajo es de seguridad y no se negocia.
Círculo de respiración
Sin material
Edad
6-12 años
Duración
8 min
Material
Sin material
Todo el grupo sentado en círculo en la mitad propia, lo más lejos posible de la línea de separación. El maestro guía con voz baja: inspirar contando cuatro y espirar contando seis, sin retener el aire, con una mano en el abdomen. Después, estiramientos suaves de cuello, hombros y piernas, cada uno mientras se cuenta hasta diez. Se cierra con una palabra por alumno, por turnos. Más ideas para cerrar, en vuelta a la calma.
Una sesión de interior de cincuenta minutos, de principio a fin
Montada para el caso más probable: aula propia, treinta alumnos, mesas que se pueden apartar y el material básico a mano. Cada fase lleva su alternativa para cuando no se puede mover el mobiliario.
13 min
Antes de empezar
Las tres normas de interior con el grupo ya colocado: señal de parada, nivel de voz y límites del espacio. Y el reparto de los grupos que se van a usar después, para no perder tiempo a media sesión.
210 min
Activación
«El profe dice» cinco minutos, con órdenes cada vez más rápidas para subir pulsaciones sin desplazarse, y «La ola de la clase» los cinco siguientes, con dos intentos cronometrados. Las dos se hacen desde el sitio, así que valen aunque no se hayan podido apartar las mesas.
325 min
Parte principal
Cinco minutos para apartar las mesas por equipos ya asignados y veinte de circuito: dos rondas de cuatro estaciones a dos minutos, con treinta segundos de rotación. Cada grupo anota sus repeticiones, que es la evidencia que después se usa para evaluar. Sin material, se cambia por «Islas que desaparecen» y «La figura sin hablar», diez minutos cada una.
48 min
Vuelta a la calma
«Un solo apoyo» con su progresión de equilibrios, cuatro minutos, y cuatro más de respiración guiada sentados. Cierre con una pregunta corta: qué estación ha costado más y por qué.
54 min
Recogida y salida
Mesas a su sitio con los mismos equipos que las apartaron, material recogido por los dos encargados de la semana y salida en fila. Este bloque se planifica: si se deja al azar, se come la vuelta a la calma.
Lo que cambia respecto a una sesión de patio
Las transiciones pesan mucho más: apartar mesas, rotar de estación y recoger se llevan casi diez de los cincuenta minutos, y hay que contarlos en el papel en lugar de descubrirlos sobre la marcha.
Cómo controlar el ruido y la seguridad en interior
Es lo que decide si la sesión sale o se convierte en veinte minutos de recuperar el silencio. Nada de esto se improvisa: se decide antes de entrar y se dice en voz alta al llegar.
Una sola señal de parada, y visual
Mano levantada del maestro: quien la ve levanta la suya, se calla y se queda quieto, y en diez segundos el silencio se propaga solo. En interior el silbato rebota en las paredes y molesta a las aulas vecinas, y el grito enseña al grupo que hay que gritar.
La escala de voz, anunciada antes de cada juego
Voz cero es silencio; voz uno se oye a un paso; voz dos alcanza al grupo; voz tres es la del patio y en interior no existe. Antes de cada actividad se dice en qué voz se juega y se escribe el número en la pizarra. Cuando el ruido sube, se señala el número y no se riñe.
Turnos con tarea para quien espera
Media clase activa y media observando salva los espacios pequeños, pero quien espera necesita cometido: contar repeticiones, cronometrar, hacer de juez, anotar. Sin tarea asignada, la mitad que espera es la que genera el ruido y los empujones.
Límites marcados y visibles
Conos, tiza o las propias mesas apartadas delimitan el espacio útil, y se dice en voz alta cuál es la línea que no se cruza. En medio gimnasio esa línea se acuerda con el otro maestro antes de entrar. Sin límite visible, el grupo ocupa todo el espacio en tres minutos.
Frenar antes de la pared
Se marca una franja de dos metros junto a paredes, mesas, radiadores y cristales, y se empieza a frenar al entrar en ella. Los juegos de pillar en interior se hacen andando rápido: en un aula, un cambio de dirección a toda velocidad acaba en una esquina de mesa.
Material blando y lanzamientos bajos
Solo pelotas blandas, y en el aula mejor un folio arrugado. Los lanzamientos, por debajo de la cintura o a diana fija, nunca por encima del hombro en un espacio cerrado. Antes de empezar se retiran de la zona las sillas sueltas y las mochilas del suelo.
Suelo y calzado
El suelo del aula y del pasillo resbala más que el del gimnasio, y los días de lluvia está mojado junto a las puertas. Se juega con zapatilla, nunca en calcetines. Si hay agua y no se puede secar, se cambia a un juego desde el sitio.
La posición del maestro
De espaldas a la pared y con el grupo entero delante, sin ponerse en el centro de un aula donde media clase queda a la espalda. En el pasillo, en el extremo desde el que se ven las dos puntas. Ver a todo el grupo a la vez es media batalla del ruido.
Los tres avisos que se dan antes de entrar
Al aula vecina y al maestro que comparte el gimnasio: treinta segundos de aviso evitan una interrupción a media sesión. Al grupo, con la señal de parada y el nivel de voz del día. Y a los dos alumnos encargados del material, los únicos que se mueven para coger y devolver cosas: en un espacio pequeño, treinta personas yendo a por una pelota es el momento exacto en que todo se descontrola.
Actividades sin material, para empezar en el minuto uno
Estas 8 no necesitan más que el cuerpo, la voz y el espacio que haya: son las que conviene llevar memorizadas para el día en que llueve y no hay tiempo de bajar al almacén. Su desarrollo está en la ficha del espacio correspondiente.
El profe dice
8-10 min
En el aula, con las mesas puestas
6-12 años
La ola de la clase
10 min
En el aula, con las mesas puestas
6-12 años
Mímica de gestos deportivos
12-15 min
En el aula, con las mesas puestas
8-12 años
Un solo apoyo
8 min
En el aula, con las mesas puestas
6-12 años
La figura sin hablar
12 min
En el aula, habiendo apartado las mesas
8-12 años
La máquina
15 min
En el aula, habiendo apartado las mesas
8-12 años
La pasarela de personajes
10-15 min
En un pasillo o zona de paso
6-12 años
Círculo de respiración
8 min
En medio gimnasio, compartiendo con otro grupo
6-12 años
Con dos sustituciones cubres casi todo lo demás: un folio arrugado hace de pelota blanda en cualquier relevo de aula, y una línea de tiza hace de fila de conos. Más ideas sin material, en juegos cooperativos y en juegos de expresión corporal.
Entrénalo
Ten la sesión de lluvia guardada antes de que llueva
La solución de fondo no es buscar juegos el día que se cierra el patio: es tener una sesión de interior montada por trimestre, con su versión de aula y su versión de medio gimnasio. Con el constructor de sesiones la dejas guardada, con sus tiempos y su material, y el día que hace falta solo se abre.
Seguir por aquí: el resto de los recursos de interior
Esta página es la cabecera de las actividades de interior. Estos son los recursos que la completan, y se irá ampliando con guías específicas de aula y de espacios reducidos.
Preguntas frecuentes sobre las clases de Educación Física en días de lluvia
Se da la clase en el hueco de cada silla, que da para más de lo que parece: con «El profe dice», «La ola de la clase», la mímica de gestos deportivos y los equilibrios sobre un apoyo se cubren cincuenta minutos con activación, coordinación, expresión y vuelta a la calma, sin mover un mueble y sin material. La clave está en anunciar en el primer minuto que hoy el espacio es el hueco propio y que salir de él termina la actividad.
Con cuatro decisiones tomadas antes de entrar: una señal de parada visual y única, un nivel de voz anunciado para cada actividad, turnos en los que quien espera tiene una tarea, y un límite de espacio marcado con conos o con tiza. El error habitual es abrir con el juego más movido: conviene empezar con una actividad desde el sitio, comprobar que la señal funciona y solo entonces liberar espacio.
Sirven, y a veces mejor que una sesión de patio, porque en un espacio pequeño se ve a todo el grupo a la vez. En el circuito por estaciones se observa la ejecución de saltos, lanzamientos y giros con la hoja de registro del propio grupo; en «La figura sin hablar» y «La máquina», el acuerdo y la aportación de cada uno; en la pasarela de personajes, la intención expresiva. Decide antes qué vas a observar y en quién: cinco o seis alumnos por sesión bastan.
Se trabaja por mitades con tarea para quien espera, o en simultáneo con actividades desde el sitio, que escalan sin problema: la mímica por parejas, los equilibrios y «El profe dice» funcionan igual con veinte que con treinta y cinco. Si se apartan las mesas, hay que bajar el número de grupos y subir el de miembros: seis grupos de seis en un aula se estorban, cuatro de nueve con estaciones cortas no.
Ocho de las actividades de esta página están marcadas como sin material: se juegan con el cuerpo, con la voz del maestro y, como mucho, con un folio de la mesa o con la tiza de la pizarra. Merece la pena llevar dos o tres memorizadas, porque son las que permiten empezar en el minuto uno. Un folio arrugado sustituye a la pelota blanda en cualquier relevo, y una línea de tiza, a los conos.
Acordando tres cosas antes de entrar: dónde está la línea de separación y con qué se marca, a qué pared lanza cada grupo, y qué actividades hacen ruido para no coincidir en el mismo tramo de la sesión. Van bien los juegos de posesión sin conducción, los lanzamientos a diana fija y los circuitos por estaciones, porque ocupan poco fondo. Van mal los de campo largo y los que se dirigen a voces.
Sí, si se acepta que solo admite actividades lineales, en fila y de una en una. Antes hay que avisar a las aulas contiguas, comprobar que el suelo no está mojado y despejar mochilas y perchas del tramo que se vaya a usar. La organización que funciona es una ida con consigna y una vuelta pegado a la pared por el lado contrario, con salidas cada cinco segundos, y voz cero toda la clase.