El bosque de los aros: desplazamientos y esquema corporal
Explorar distintas formas de desplazamiento (andar, correr, gatear, saltar, reptar) ajustando el movimiento al espacio y a los demás, y reconocer las partes del cuerpo que intervienen.
Conciencia corporal y resolución de situaciones motrices sencillas en el espacio compartido.
20 aros, 10 conos, 5 pelotas blandas, un banco bajo o una cuerda, pandero o música.
Sala de psicomotricidad o media pista, con los aros repartidos antes de que entre el grupo.
Desarrollo de la sesión, parte por parte
Los aros dormidos
Los aros están repartidos por el suelo. Con la música, el grupo se desplaza libremente entre ellos sin pisarlos; cuando la música se para, cada niño entra en un aro. Se repite cinco o seis veces cambiando la forma de desplazarse: como gatos a cuatro apoyos, como ranas a saltos con los dos pies, como cangrejos hacia atrás, de puntillas muy despacio.
Una parte dentro del aro
Últimas dos rondas del mismo juego: al parar la música, la maestra nombra una parte del cuerpo (una mano, un pie, la barriga, la espalda, la cabeza) y hay que apoyar solo esa parte dentro del aro. Sirve para activar la movilidad y a la vez repasar vocabulario corporal.
El bosque de caminos (12 min)
Cuatro estaciones en circuito, grupos de cuatro o cinco y rotación cada tres minutos a la señal del pandero. Estación 1: zigzag entre conos andando de puntillas. Estación 2: saltos con los dos pies de aro en aro. Estación 3: reptar por debajo del banco bajo o de la cuerda tensada entre dos conos. Estación 4: llevar una pelota blanda sujeta con las dos manos, sin que se caiga, hasta el aro del final. Sin filas largas ni turnos de espera: se entra en la estación en cuanto queda sitio.
Casas de colores (13 min)
Los aros se agrupan por tres colores. A la señal, la maestra dice un color y todos van a un aro de ese color; caben dos o tres por aro, así que hay que compartir y hacer sitio. Progresión en tres niveles: primero andando, después corriendo y por último con el desplazamiento que se indique (a pata coja, de lado, hacia atrás muy despacio). Nadie queda eliminado en ningún momento.
El aro que respira
Tumbados dentro del aro o junto a él, con las manos en la barriga: inspirar contando hasta cuatro notando cómo sube la mano y soltar el aire contando hasta cuatro. Seis u ocho repeticiones muy lentas, con la luz baja si es posible.
El masaje del pintor y corro final
Por parejas, uno tumbado boca abajo y el otro hace rodar una pelota blanda por la espalda como si pintara; se cambian los papeles a la mitad. Cierre en corro: cada niño dice una forma de desplazarse que ha hecho hoy y señala una parte del cuerpo que ha notado cansada.
- Ajusta el desplazamiento al espacio y esquiva a los compañeros sin choques.
- Reconoce y nombra las partes del cuerpo que se le piden.
- Comparte el aro y espera su turno en el circuito.
Con grupos de más de 22 niños, monta dos circuitos iguales en paralelo en vez de alargar las estaciones. Con 3 años, elimina el reptar por debajo del banco y quédate en dos estaciones. Si hay alumnado con movilidad reducida, sustituye los saltos de aro en aro por desplazamiento con apoyo dentro de un pasillo de aros más ancho.