Toque corto sobre el cordel
Descripción
Se tiende una sola cuerda a lo ancho del gimnasio, a la altura del pecho y bien tensa, atada entre dos espalderas, dos postes de voleibol o dos porterías: nunca entre conos, que se descuelgan al primer volante. A lo largo de esa cuerda se reparten cinco campos de dos metros y medio de ancho y dos de fondo a cada lado, con un pasillo de metro y medio entre campo y campo: son dieciocho metros y medio, que caben en el ancho de una pista. Ahí juegan diez alumnos con las diez raquetas. Los otros catorce juegan el mismo duelo sin altura, en siete campos marcados con cinta en el suelo y repartidos en dos filas por el resto de la pista, golpeando el volante con la palma de la mano abierta: el volante debe pasar por encima de la línea y por encima de la altura del pecho del rival. El vigesimoquinto entra como tercero en un campo, con relevo cada dos jugadas. Cada cuatro minutos se rota: los de la cuerda ceden la raqueta y pasan a los campos de suelo. La jugada empieza lanzando el volante con la mano; a partir de ahí solo valen golpes que salgan por debajo de la altura de la cuerda, empujando con el brazo extendido y acabando en zancada con el pie dominante adelante. Se juega a doce puntos.
Objetivo
Fijar el golpe de red por encima del cordel con brazo extendido y zancada de apoyo, en situación real de oposición y con el material que hay en un centro.
Qué se trabaja
Seguridad3
La cuerda va tensa y atada a puntos fijos, nunca a conos ni a sillas sueltas: una cuerda que se descuelga a la altura del pecho la recibe alguien en la cara.
Deja metro y medio de pasillo entre los campos de la cuerda y dos metros entre los campos de suelo: en el gesto de red el brazo se extiende del todo y alcanza el campo de al lado.
Recoge los volantes caídos entre punto y punto, no al final de la tarea; pisar un volante rodando es la torcedura más frecuente en badminton escolar.