Cazar entre dos
Descripción
Cinco parejas cazadoras persiguen a quince presas en un rectángulo dividido en tres tercios por las líneas pintadas. La captura solo vale si los dos de la pareja tocan a la misma presa estando ambos en ese tercio, así que no pueden repartirse el campo. La presa tocada camina tres segundos con la mano en alto y sigue.
Objetivo
Descubrir por la vía del juego las dos formaciones del dobles —lado a lado y delante-detrás— y cuándo conviene cada una, sin raqueta y sin volante.
Cómo se juega5
La captura solo cuenta si los dos de la pareja tocan a la misma presa, y el segundo toque tiene que llegar antes de que la presa salga del tercio de pista en el que estaba.
Los dos cazadores tienen que estar siempre dentro del mismo tercio de la pista, marcado por las líneas ya pintadas del suelo.
La presa capturada no sale del campo
Camina tres segundos con la mano libre en alto, sin frenar en seco ni cambiar de dirección, y vuelve a correr. No pierde nada.
El toque es con la mano abierta en la espalda o en el hombro; no se agarra la ropa ni se empuja.
Cada noventa segundos se nombran cinco parejas cazadoras nuevas entre quienes menos veces hayan cazado.
Variantes3
El rectángulo se estrecha a nueve metros de ancho y se alarga a treinta, dejando cinco metros y medio libres hasta cada banda. La colocación lado a lado deja de servir y las parejas descubren solas el delante-detrás.
El rectángulo pasa a treinta metros de ancho por diez de fondo, con cinco metros libres a cada lado. Ahora el hueco está a los lados y la colocación buena es la contraria.
Basta con que toque uno de los dos, pero el otro tiene que estar dentro del mismo tercio y decirlo en voz alta al mismo tiempo. El criterio sigue siendo la línea pintada, no una distancia a ojo.
Qué se trabaja
Seguridad3
El toque va con la mano abierta en la espalda o el hombro. Nada de agarrar la camiseta: es lo que tira al suelo a quien va lanzado.
El rectángulo termina a tres metros como mínimo de cualquier pared, valla o canasta, y su límite se marca sobre una línea ya pintada de la pista; no con conos, que se pisan y desplazan el borde.
Nadie se queda quieto dentro del campo. La presa capturada camina, no se para: un alumno inmóvil en un campo por el que corren veinticinco personas es un obstáculo fijo, y por eso la captura no manda a nadie a sentarse dentro ni en las esquinas.
Consejos para el profesor2
Para tras la primera ronda y pregunta a la pareja que más haya cazado cómo se colocaba. La diferencia entre lado a lado y delante-detrás sale de ellos y se queda mucho mejor que si la explicas tú.
No cantes tú las capturas: que las cante la pareja que caza, señalando el tercio en el que estaba la presa. Y si la presa no está de acuerdo, la captura no cuenta y ahí se acaba: como no le cuesta nada a ninguno de los dos, la discusión dura un segundo y el juego no se para.
Adaptaciones NEE4
Visual
Los cazadores llevan peto de color vivo y un cascabel en la muñeca, para que se les localice por el oído antes de verlos. El borde del campo se marca en su zona con cinta rugosa pegada al suelo por sus cuatro lados, y se le asigna un compañero que juega a su lado y le avisa a la voz de por dónde vienen.
Auditiva
El cambio de ronda se avisa agitando un peto de color en el centro del campo, además de con el silbato, y siempre el mismo peto. Su pareja de caza acuerda con él dos toques en el hombro: uno para «voy por delante» y dos para «voy por detrás».
Movilidad reducida
El alumno caza desde una zona propia de 4 × 4 m marcada con cinta en el borde del campo, en la que nadie entra por obligación y que ninguna trayectoria de huida tiene que atravesar. La presa que quiera puede meterse y gana un punto si sale sin que él la toque, así que se entra por elección y nunca porque el juego lo empuje a uno hacia dentro. Su pareja persigue por el resto del campo y él captura a quien entra en su zona con el brazo extendido, sin tener que alcanzar a nadie corriendo. No se le ata nada a la silla, ni un peto, ni una cinta, ni un aro.
Cognitiva o de atención
En la primera ronda vale con que toque uno solo de los dos cazadores y sin la condición del tercio; el doble toque y el tercio se añaden después. A su pareja se le da una consigna cerrada —«tú delante y yo detrás»— en vez de dejarles elegir la colocación.
Errores frecuentes
- Los dos cazadores persiguiendo pegados el uno al otro, que es lo que deja todo el ancho libre y no caza nunca.
- Separarse tanto que el segundo toque no llega nunca a tiempo, con lo que capturan cero y culpan a la regla.
- Correr mirando al suelo, que en un campo con quince presas es lo que produce el choque.