Cazar entre dos
Descripción
Se marca un rectángulo de 25 × 14 m sobre las líneas ya pintadas de la pista, que deja tres metros libres hasta cada banda. Cinco parejas cazadoras (5 × 2 = 10) persiguen a quince presas; 10 + 15 = 25. Una captura solo vale si los dos miembros de la pareja tocan a la misma presa, y el segundo toque tiene que llegar antes de que la presa salga del tercio de pista en el que estaba, tercios marcados con las líneas ya pintadas del suelo. Los dos cazadores tienen que estar siempre dentro de ese mismo tercio, así que no pueden repartirse el campo entero. La presa capturada no sale del campo ni se sienta: camina tres segundos con la mano libre en alto para que la captura quede vista, y vuelve a correr. Cantar la captura no le cuesta nada a nadie —la pareja suma y la presa sigue jugando—, y por eso se canta. Cada noventa segundos se nombran cinco parejas cazadoras nuevas entre quienes menos veces hayan cazado, de modo que en tres rondas pasan todos. Lo que se aprende es lo mismo que decide un partido de dobles: cerrar el ancho colocándose lado a lado o cerrar el fondo colocándose uno delante y otro detrás, y cambiar de una cosa a la otra según por dónde escape la presa.
Objetivo
Descubrir por la vía del juego las dos formaciones del dobles —lado a lado y delante-detrás— y cuándo conviene cada una, sin raqueta y sin volante.
Qué se trabaja
Seguridad3
El toque va con la mano abierta en la espalda o el hombro. Nada de agarrar la camiseta: es lo que tira al suelo a quien va lanzado.
El rectángulo termina a tres metros como mínimo de cualquier pared, valla o canasta, y su límite se marca sobre una línea ya pintada de la pista; no con conos, que se pisan y desplazan el borde.
Nadie se queda quieto dentro del campo. La presa capturada camina, no se para: un alumno inmóvil en un campo por el que corren veinticinco personas es un obstáculo fijo, y por eso la captura no manda a nadie a sentarse dentro ni en las esquinas.