Chak-ka-ver
Descripción
Dos hileras enfrentadas a un metro de una línea central, doce alumnos a un lado y trece al otro. A la señal, cada bando estira los brazos por encima de la línea y trata de hacer que un rival la cruce, tirando de su antebrazo. De cada rival tiran como mucho dos personas, una por cada antebrazo, y se tira de forma progresiva: el tirón seco anula la tirada. Quien cruza no queda eliminado, cambia de bando y sigue jugando con los que lo han pasado. Los de un equipo pueden ayudarse entre sí formando cadena, pero sujetándose por la cintura por detrás, sin que nadie de la cadena toque al rival; los del otro actúan de uno en uno, y esa asimetría es la que hace que el juego no se decida por fuerza bruta. A los dos minutos se detiene, se cuenta cuánta gente hay en cada lado, se intercambian los papeles y se vuelve a empezar. Como el que pierde cambia de camiseta y no de silla, la partida nunca se queda con dos jugadores y veintitrés mirando: siempre hay veinticinco tirando a la vez.
Objetivo
Coordinar la fuerza del grupo en una cadena frente a rivales que actúan por separado, y comprobar sobre el terreno qué aporta organizarse frente a tirar cada uno por su lado.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se tira de antebrazos con las dos manos y nunca de dedos, muñecas ni ropa: un dedo enganchado en una camiseta que se tensa se rompe.
La fuerza se aplica de forma progresiva y sostenida, y de un mismo rival no tiran nunca más de dos personas. Un tirón seco de varios sobre un solo brazo es un codo y un hombro, y la palabra «suelto» llega siempre después del tirón, no antes.
Nadie tira con el brazo por encima del hombro del rival ni le rodea el cuello, y nadie se descuelga hacia atrás con el peso muerto: se tira con las piernas y el tronco.