Descripción
El juego sigue a ritmo alto y la única forma de que funcione es que cada uno se señale a sí mismo. Al final se cuenta cuántas faltas reconoció cada equipo, y el que más reconoce gana el reto de honestidad.
Objetivo
Reconocer la propia falta durante el juego sin que nadie la señale.
Cómo se juega5
No hay árbitro
Cada uno señala sus propias faltas.
Quien comete falta levanta la mano y sale diez segundos.
Nadie puede señalar la falta de otro.
Se anota cuántas faltas reconoce cada equipo.
Gana el reto el equipo que más faltas propias reconoce.
Variantes2
Apoyo
Se juega con solo dos normas para que sea fácil saber qué es falta.
Progresión
El equipo puede pedir revisar una jugada al terminar.
Qué se trabaja
Seguridad3
Sin contacto: la mayoría de faltas serán de norma, no de choque.
Marca una zona de salida fuera del campo para los diez segundos.
Detén el juego si aparece contacto repetido.
Consejos para el profesor2
Premiar al que más reconoce es lo que le da la vuelta al juego.
Con dos normas basta: aquí lo que se aprende no es el reglamento.
Errores frecuentes
Premiar al equipo con menos faltas, que enseña justo lo contrario. Permitir que se señalen entre ellos. Jugar con tantas normas que nadie sabe cuándo hay falta.