El cascayu
Descripción
Se dibujan con tiza doce rayuelas de nueve casillas a lo largo de la pista, separadas metro y medio entre sí. Cada pareja tiene la suya y un tejo, que aquí es un saquito de arena. El primero lanza el tejo a la casilla uno y recorre el dibujo saltando a la pata coja, sin pisar la casilla donde está el tejo ni las rayas, y apoyando los dos pies solo donde hay dos casillas juntas; al llegar arriba se da la vuelta y regresa, recoge el tejo al pasar y sale. Si lo consigue, lanza a la casilla dos y repite. El compañero no espera de brazos cruzados: es el juez, sigue el recorrido desde fuera, canta la raya pisada o el tejo mal lanzado y en ese momento se cambian los papeles. La pareja lleva una cuenta común de casillas superadas, de manera que el que juzga tiene el mismo interés que el que salta. Con doce rayuelas hay doce alumnos saltando en cada momento y ninguno parado más de un minuto seguido.
Objetivo
Trabajar el salto a la pata coja y el equilibrio en la caída dentro de un espacio muy delimitado, y aprender a arbitrar con criterio el juego de un compañero.
Qué se trabaja
Seguridad3
Metro y medio libre entre rayuela y rayuela, y ninguna dibujada a menos de dos metros de una pared, una portería o una valla: se cae hacia los lados y hacia delante.
El tejo se lanza a ras de suelo y por debajo de la rodilla; el que lo lanza avisa antes si hay alguien de otra pareja cruzando por delante.
Nadie salta con la mochila puesta, con la sudadera atada a la cintura ni con las manos en los bolsillos: en la caída a la pata coja los brazos tienen que quedar libres.