Fondo, medio y red a la voz
Descripción
La pista se divide a lo largo en tres zonas de trabajo separadas por bandas vacías de tres metros. En cada zona se marcan tres líneas paralelas: la de red, la del medio (a cuatro metros) y la del fondo (a ocho). Nueve alumnos ocupan la línea del medio de la primera zona y ocho la de cada una de las otras dos (9 + 8 + 8 = 25), separados metro y medio entre sí. A la palabra «red» salen hacia delante con tres pasos de arrastre y acaban en zancada con el brazo adelantado; a la palabra «fondo» retroceden con dos pasos de arrastre y salto de tijera; a la palabra «medio» vuelven a la posición base con un rebote de los dos pies. Ninguna línea del fondo llega a la banda vacía: quedan dos metros por detrás, de modo que quien retrocede nunca sale de su zona. El que se equivoca no sale del juego: corrige y sigue. Nadie espera turno, porque los veinticinco se mueven a cada palabra. Las dos salidas que se entrenan aquí son exactamente las dos que obliga a hacer el sacador cuando elige entre saque corto y saque largo, y por eso la tarea se hace sin raqueta: lo que se automatiza es el pie, no el golpe.
Objetivo
Automatizar las dos salidas del receptor de bádminton —hacia la red con paso de arrastre y hacia el fondo con salto de tijera— reaccionando a una palabra que no se puede anticipar.
Qué se trabaja
Seguridad3
El metro y medio de separación lateral es una regla, no una recomendación: veinticinco personas retrocediendo a la vez es el momento en el que se chocan. Se mide sobre las líneas ya pintadas de la pista.
Las tres zonas miran en el mismo sentido y ninguna línea del fondo llega a la banda vacía de tres metros: por detrás de ella quedan dos metros más. Nadie retrocede hacia otro que también retrocede.
Antes de empezar se revisa el suelo de las tres zonas y de las dos bandas: ni un volante, ni una raqueta, ni una botella. Aquí se anda hacia atrás sin mirar el suelo.