La era
Descripción
En el centro de la pista se marca un círculo de ocho metros de diámetro: es la era, el suelo empedrado donde se trillaba el grano y donde los niños del pueblo tenían prohibido jugar. Doce alumnos son los guardianes y se reparten alrededor, siempre por fuera y a más de un metro del borde; los trece invasores parten de una línea situada a quince metros. A la señal, los invasores intentan entrar en la era sin ser tocados; el que lo consigue grita «la era es mía» y se queda dentro. Al invasor tocado no se le elimina: se queda quieto en el sitio, y cualquier compañero que ya esté dentro de la era puede salir a tocarlo para devolverlo al juego, sabiendo que mientras está fuera puede ser tocado él. Los guardianes no pueden entrar en la era. La ronda termina cuando todos los invasores están dentro o cuando pasan tres minutos, y entonces los dos equipos intercambian los papeles.
Objetivo
Leer los huecos de una defensa que rodea un espacio y decidir cuándo entrar y cuándo salir a rescatar, con el equipo repartido y no amontonado.
Qué se trabaja
Seguridad3
El borde de la era se marca con conos bajos apoyados, nunca con picas clavadas ni con bancos: en el momento de entrar convergen tres o cuatro alumnos sobre el mismo metro de línea.
Los guardianes tocan con la mano abierta en la espalda o el brazo; agarrar, empujar o frenar a alguien que ya está en el aire detiene la ronda.
Ningún guardián se coloca pegado al borde: el metro de separación existe para que el que entra no choque de frente contra alguien parado.