La pista al ralentí
Descripción
Grupos de cinco andan en fila por el perímetro de un rectángulo marcado en el suelo, sin adelantar. La primera vuelta es a paso de paseo y de frente; la segunda, a la mitad de velocidad y de lado con paso de arrastre; la tercera, a un cuarto y hacia atrás. Se cierra en el centro con los ojos cerrados.
Objetivo
Bajar progresivamente la frecuencia cardiaca recorriendo los tres patrones de pies del bádminton a velocidad decreciente, con la respiración enganchada al paso.
Cómo se juega5
Se anda siempre en el mismo sentido, nadie adelanta y se mantienen dos metros con el de delante.
Cada vuelta es más lenta que la anterior
Paseo, la mitad y un cuarto. La última dura lo que dura y no se cuenta.
Primera vuelta de frente; segunda de lado con paso de arrastre y sin cruzar los pies; tercera hacia atrás con pasos cortos, mirando por encima del hombro del lado interior.
Se cuenta cuatro pasos al coger el aire y seis al soltarlo; quien pierde la cuenta vuelve a empezar sin decir nada.
Al acabar la tercera vuelta el grupo se junta en el centro de su rectángulo, de pie, sin tocarse, treinta segundos con los ojos cerrados y los brazos sueltos.
Variantes3
En cada vuelta el grupo estrecha su rectángulo un metro por cada lado, de modo que la última se recorre casi en el sitio.
Se quita la cuenta de la respiración y cada uno busca su propio ritmo largo. Solo con grupos que ya saben respirar sin contar.
Dos vueltas en vez de tres, las dos de frente, y se cierra sentados en el centro en lugar de de pie.
Qué se trabaja
Seguridad3
La marcha hacia atrás se hace solo en la tercera vuelta, con dos metros de separación y mirando por encima del hombro. Nadie anda hacia atrás con la vista en el suelo.
Los rectángulos se separan tres metros y se marcan con tiza o cinta pegada al suelo, nunca con conos: un cono a ras de suelo en un recorrido que se hace de espaldas es exactamente lo que se tropieza.
El suelo de los rectángulos y de los pasillos entre ellos queda limpio antes de empezar: ni un volante, ni una raqueta, ni una botella.
Consejos para el profesor2
Deja de hablar del todo en la tercera vuelta. Si sigues dando consignas, el grupo se queda con el ritmo de tu voz y no con el de sus propios pies.
No pongas los treinta segundos con los ojos cerrados el primer día, que se ríen y se rompe. Añádelos cuando el silencio de la tercera vuelta ya se sostenga solo.
Adaptaciones NEE4
Visual
El borde de su rectángulo se marca con cinta rugosa pegada al suelo por sus cuatro lados, que se nota bajo la zapatilla y no rueda, y el compañero de delante lleva un cascabel en la muñeca. La vuelta hacia atrás se sustituye para él por una segunda vuelta lateral, que es la que no exige mirar por encima del hombro.
Auditiva
Los cambios de vuelta los da el maestro sentándose y levantándose, acordado antes, además de con la voz. Se le coloca detrás de un compañero de referencia que cambia de paso primero, para que pueda copiarlo sin oír la consigna.
Movilidad reducida
Recorre el rectángulo en silla o con apoyo y hace las tres vueltas de frente, cambiando el ritmo en lugar del patrón de pies; el resto del grupo mantiene su misma velocidad. Va el primero de la hilera, con nadie retrocediendo hacia él en la tercera vuelta. No se le ata nada a la silla ni se le empuja sin pedirlo.
Cognitiva o de atención
Se hacen dos vueltas en lugar de tres y se da una sola consigna por vuelta, antes de empezarla y no durante. La respiración contada se añade solo en la última vuelta, y la cuenta la lleva el maestro en voz baja.
Errores frecuentes
- Bajar el ritmo de los pies pero no el de la respiración, con lo que la vuelta a la calma no baja nada.
- Cruzar los pies en el paso de arrastre por ir demasiado deprisa, que es el mismo error que en el partido pero aquí sin excusa.
- Adelantar al de delante en la última vuelta, precisamente porque es la más lenta y se hace larga.