La pista al ralentí
Descripción
Se dibujan con tiza cinco rectángulos de 6 × 3 m, con dieciocho metros de perímetro cada uno, y los veinticinco se reparten en cinco grupos de cinco (5 × 5 = 25), uno por rectángulo. Cada grupo anda en fila por su perímetro, siempre en el mismo sentido y sin adelantar, guardando dos metros con el de delante. La primera vuelta se hace a paso de paseo y de frente; la segunda, a la mitad de velocidad y de lado, con el paso de arrastre y sin cruzar los pies; la tercera, a un cuarto de velocidad y hacia atrás con pasos cortos, mirando por encima del hombro del lado interior. Se respira contando cuatro pasos al coger el aire y seis al soltarlo, y quien pierde la cuenta vuelve a empezar sin decir nada. Al acabar la tercera vuelta el grupo se junta en el centro de su rectángulo, de pie y sin tocarse, y aguanta treinta segundos con los ojos cerrados y los brazos sueltos. Son los tres desplazamientos del bádminton —de frente, de arrastre y hacia atrás— recorridos a velocidad decreciente hasta que dejan de ser desplazamientos y pasan a ser respiración.
Objetivo
Bajar progresivamente la frecuencia cardiaca recorriendo los tres patrones de pies del bádminton a velocidad decreciente, con la respiración enganchada al paso.
Qué se trabaja
Seguridad3
La marcha hacia atrás se hace solo en la tercera vuelta, con dos metros de separación y mirando por encima del hombro. Nadie anda hacia atrás con la vista en el suelo.
Los rectángulos se separan tres metros y se marcan con tiza o cinta pegada al suelo, nunca con conos: un cono a ras de suelo en un recorrido que se hace de espaldas es exactamente lo que se tropieza.
El suelo de los rectángulos y de los pasillos entre ellos queda limpio antes de empezar: ni un volante, ni una raqueta, ni una botella.