Quién lleva el corcho
Descripción
Grupos de cinco: un repartidor y cuatro corredores en línea con las manos a la espalda. El repartidor pasa por detrás y deja el corcho en la mano de uno, o en ninguna, sin que se vea. Los cuatro avanzan andando hasta la marca de los tres metros; el que lo lleva arranca cuando quiere y los otros tres, que solo salen al verle salir, intentan tocarle antes de la línea de fondo.
Objetivo
Salir a la carrera a partir de una señal visual que hay que leer en el compañero, no de una orden del maestro, y sostener la posición de espera con el peso adelantado.
Cómo se juega5
El corcho se recibe con las manos a la espalda y no se enseña: quien lo lleva decide cuándo arranca, y lo que busca es cruzar la línea de llegada sin que le toquen.
Los otros tres no se mueven hasta que ven salir a alguien; no vale salir por sospecha. En cuanto le ven arrancar, salen detrás a tocarle.
Cada grupo corre dentro de su pasillo y siempre hacia el mismo lado; nadie invade el pasillo vecino.
El toque es con la mano abierta en la espalda o en el hombro, nunca un agarrón ni un empujón. La ronda se acaba cuando le tocan o cuando cruza la llegada, lo que pase antes.
Cada tres rondas cambia el repartidor
Pasa a serlo el corredor que menos veces haya llevado el corcho, y el repartidor entra de corredor.
Variantes3
El repartidor puede no dárselo a nadie. El grupo tiene que aguantar la ronda entera sin arrancar, que es donde se aprende a no adivinar.
Dos alumnos lo llevan y arrancan cuando quieren, incluso a la vez. Cada uno tiene marcado su medio pasillo y no se cruzan.
Quien lleva el corcho lo enseña un segundo antes de arrancar: la señal deja de estar escondida y solo hay que reaccionar.
Qué se trabaja
Seguridad3
Todos corren en el mismo sentido dentro de su pasillo y ninguno cruza al de al lado: cinco personas arrancando a la vez ocupan más ancho del que calculan.
La línea de llegada se pone sobre una línea ya pintada de la pista y a tres metros como mínimo de la pared o la valla, para que quede zona de frenado; no se marca con conos, que se pisan y se desplazan.
El objeto que se reparte es blando y plano. Nada de piedras, canicas ni tapones duros: caen al suelo del pasillo por el que van a correr cinco personas.
Consejos para el profesor2
Haz tú de repartidor en las dos primeras rondas de un grupo y luego pásale el papel a un alumno: si repartes siempre tú, solo hay un juego a la vez y los demás grupos mirándote.
Vigila a quién le toca el corcho: en tres rondas se ve que siempre cae en los mismos, y ahí el juego se apaga para los demás.
Adaptaciones NEE4
Visual
El corcho se sustituye por un objeto con un cascabel dentro, y quien arranca dice «voy» al salir, de manera que la señal existe también por el oído. Los dos bordes del pasillo se marcan con cinta rugosa pegada al suelo por sus cuatro lados, que se nota bajo la zapatilla y no rueda; dentro del pasillo no se marca nada.
Auditiva
El aviso de «grupo listo» es el repartidor levantando la mano libre, gesto acordado antes de empezar y siempre el mismo. El compañero de al lado le da un toque en el hombro al arrancar, para que la salida le llegue también por el tacto.
Movilidad reducida
Entra en la rotación como los demás. Cuando lleva el corcho, su carrera se acorta a cinco metros y los perseguidores salen dos segundos más tarde; cuando persigue, su zona de toque es el último tramo del pasillo. Se desplaza en silla o con apoyo por el carril del borde del pasillo, sin nadie a un lado. No se le ata nada a la silla, ni el corcho ni una cinta.
Cognitiva o de atención
Las dos primeras rondas se juegan sin corcho: la única consigna es «salgo cuando veo salir a alguien». Se le da una sola consigna por ronda y se le coloca junto a un compañero de referencia al que puede mirar.
Errores frecuentes
- Mirar al repartidor mientras reparte, en vez de mirar al frente: el que mira atrás es el que sale tarde.
- Salir los cinco a la vez por adivinar, con lo que el juego pierde su sentido y aumenta el riesgo de choque.
- Frenar en seco en la línea de llegada; por eso hay tres metros de zona de frenado y hay que exigir que se usen.