Al segundo bote es mío
Descripción
Dos contra dos en cada zona, con un quinto que hace de servidor: bota el balón con fuerza en el centro y los cuatro, que parten de marcas a tres metros, solo entran después del primer bote. Quien lo gana ataca veinte segundos. Se disputa con el cuerpo entre el balón y el rival, sin empujar.
Objetivo
Anticipar la trayectoria de un balón suelto, ganar la posición sin empujar y transformar la recuperación en un ataque inmediato.
Cómo se juega5
El servidor bota el balón con fuerza en el centro de su zona y nunca dirigido hacia una zona vecina. Los cuatro jugadores parten de sus marcas, a tres metros del centro, y no pueden moverse hasta que el balón ha botado una vez en el suelo.
El balón se disputa con el cuerpo entre el balón y el rival, pero sin empujar, sin cargar con el hombro y sin tirar del brazo. Quien empuja cede la posesión.
Nadie salta a por el balón por encima de otro jugador ni por su espalda: si dos llegan a la vez, se recoge tras el segundo bote.
La pareja que controla el balón ataca; dispone de veinte segundos y de un máximo de tres botes por jugador.
Al acabar la posesión, el servidor entra a jugar y sale el jugador que menos ha tocado el balón, que pasa a servir la siguiente.
Variantes3
El servidor bota el balón a dos metros del centro, hacia el lado exterior de la zona y nunca hacia la zona vecina, con lo que la disputa deja de ser simétrica y hay que decidir si se va al balón o a cerrar el camino del rival.
La pareja que recupera debe darse un pase entre los dos antes de poder atacar. Quita ventaja al que llega primero y obliga al compañero a acompañar la recuperación.
El servidor canta un número del uno al cuatro un instante antes de botar y sólo el jugador de ese número puede entrar en el primer segundo. Aparece una superioridad temporal que hay que aprovechar o neutralizar.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie entra a por el balón antes del primer bote y nadie salta por encima o por la espalda de otro. Las dos reglas juntas convierten una disputa aérea, que es donde se producen las caídas, en una disputa a ras de suelo.
El contacto permitido es de tronco a tronco, con los brazos recogidos sobre el propio pecho. No se usan los brazos para apartar ni para sujetar, ni siquiera de forma leve, porque en la disputa nadie ve la mano que llega.
Se recorre la acción entera: la disputa y también el ataque posterior, que termina en una meta. Alrededor de cada meta se deja un metro y medio libre, las cinco zonas se separan dos metros entre sí y las metas se orientan hacia fuera para que dos ataques no converjan en el mismo punto. El servicio se hace siempre dentro de la zona y nunca dirigido hacia una zona vecina, de modo que un balón botado con fuerza no cae en el partido de al lado.
Consejos para el profesor2
Cuenta en voz alta los balones controlados por cada alumno durante la primera tanda. Si sólo cuentas tantos, los que ganan la disputa pero no anotan dejan de intentarlo a los dos minutos.
Recoloca a los servidores tú mismo la primera vez: si dejas que el grupo decida quién sirve, sirve siempre el mismo, y precisamente el que más necesitaría disputar el balón.
Adaptaciones NEE4
Visual
Para el grupo del alumno con visión reducida el servicio se hace rodando el balón por el suelo hacia una zona anunciada en voz alta, en lugar de botado alto, y se juega con balón de color contrastado. Su marca de salida se señala con cinta rugosa pegada al suelo. En la disputa nadie puede acercarse a él por detrás: se entra siempre por delante y avisando.
Auditiva
El servidor levanta el balón por encima de la cabeza y lo baja para marcar el servicio, de modo que la señal es visual. Los equipos van con petos y el cambio de servidor se hace entregando el peto en mano, sin necesidad de hablar.
Movilidad reducida
El alumno en silla juega con la variante de servicio rodado en su grupo y con la meta situada a su alcance, sobre un banco colocado a la altura de su mano en el borde de la zona y fuera de la línea de carrera. Tiene una zona propia de tres metros de radio en la que nadie disputa el balón: si el balón entra ahí, es suyo. No se ata el balón ni ninguna cinta a la silla, al tobillo ni a la muñeca.
Cognitiva o de atención
Se empieza en uno contra uno, con un solo rival y el servicio siempre en el mismo punto, y se pasa a dos contra dos cuando la regla del primer bote sale sin recordatorios. El servidor cuenta en voz alta el bote -uno- para marcar el instante en que se puede salir.
Errores frecuentes
- Salir antes del bote. Casi nadie lo hace por hacer trampa: se sale con el balón todavía en el aire porque mirar el balón y esperar el bote son dos cosas distintas.
- Ir al balón con los brazos por delante, apartando. Es el gesto que convierte la disputa en un empujón y el que produce los golpes en la cara.
- Recuperar y quedarse parado celebrándolo. La posesión dura veinte segundos y se pierden cuatro; el ataque llega ya con la defensa colocada.