Descripción
Cada alumno con su balón, botando con una mano libremente por el espacio. A la señal del profesor —silbato, palmada o voz— hay que parar en seco sin desplazarse, sujetar el balón con las dos manos y quedarse quieto como una estatua. Con la señal siguiente se reanudan el bote y el desplazamiento.
Objetivo
Mejorar el control del bote y la capacidad de reacción, trabajando la parada rápida y el dominio del balón mediante consignas auditivas.
Cómo se juega7
Cada alumno con un balón propio.
Se desplazan por el espacio botando con una mano libremente.
A la señal del docente (silbato, palmada o voz), deben:
- parar en seco sin desplazarse
- sujetar el balón con ambas manos
- quedarse quietos como estatuas
Cuando el profesor vuelva a dar la señal, se reinicia el bote y el desplazamiento.
Variantes3
Al reanudar el bote hay que hacerlo con la otra mano.
La parada se hace en cuclillas, con las piernas abiertas o de puntillas, según se indique.
Se para sujetando el balón con las dos manos y levantando una pierna del suelo.
Qué se trabaja
Seguridad2
El balón que se escapa se recoge andando y mirando antes de cruzar entre los que están botando.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Pide parar con pies a la anchura de los hombros y rodillas flexionadas; frenar con las piernas rígidas es como se tuercen tobillos.
Alterna la señal sonora con una visual, el brazo en alto: así tienen que mirarte y dejan de botar con la cabeza baja.
Adaptaciones NEE4
Visual
Balón sonoro y bota dentro de un pasillo entre bancos; la señal de parar se da con su nombre delante.
Auditiva
La parada se marca con un pañuelo rojo en alto o apagando la luz, nunca con silbato.
Movilidad reducida
Bota en el sitio o moviendo la silla despacio; parar es sujetar el balón con las dos manos.
Cognitiva o de atención
Una sola orden de parada, siempre la misma palabra, y un compañero de referencia al que copiar.
Errores frecuentes
- Dar la señal siempre a los diez segundos: cogen el ritmo, frenan antes de que suene y la parada deja de ser reacción.
- No exigir la parada en seco: dan dos pasos más con el balón ya agarrado y practican justo lo contrario.
- Espacio pequeño con todos botando: la parada de golpe provoca choques entre los que venían de frente.