Bola parada en la línea
Descripción
Se montan cuatro campos de dieciocho por nueve metros, en dos filas de dos con dos metros entre campos: ocupan 38 m de largo y los 20 de ancho de la pista, y suman 648 m² de superficie de juego sobre los 800 disponibles. Con veinticinco alumnos salen ocho tríos, cuatro enfrentamientos simultáneos, y el alumno restante arbitra las palas altas de dos campos y entra cada cuatro minutos por un compañero. No hay porterías ni portero: se marca punto cuando un jugador consigue detener la bola bajo su pala sobre la línea de fondo contraria, con la bola completamente quieta. Como no hay que tirar, desaparece el gesto de golpeo fuerte y con él el riesgo principal del hockey escolar. Tras cada punto la bola pasa al equipo que la ha encajado, que la saca desde su propia línea de fondo con un pase raso; los rivales se retiran cinco metros. Se juega a tiempo, cuatro minutos por enfrentamiento, y se rota de campo para cambiar de rival. La bola se recupera únicamente interceptando el pase o metiendo la pala en la bola cuando está libre; no se disputa la bola que otro tiene ya controlada bajo la pala, sino que se marca al jugador cerrando su línea de avance.
Objetivo
Progresar en equipo hacia la línea contraria conservando la bola y reconociendo cuándo pasar y cuándo conducir.
Qué se trabaja
Seguridad3
Al no haber portería no hay tiro, y sin tiro desaparece el gesto que levanta la pala. Aun así la regla se mantiene explícita: la pala nunca sube de la cintura, ni al interceptar ni al celebrar un punto.
El defensor marca a metro y medio del portador, sin entrar al cuerpo ni meter el stick entre las piernas del rival; esa distancia es la que permite frenar si el portador cambia de dirección de repente. Entre campos se dejan dos metros, y una bola que se escapa a un campo vecino se recoge con la mano, nunca conduciéndola de vuelta.
Cuando dos jugadores llegan a la vez a una bola libre, ninguno barre: los dos paran la pala en el suelo y la bola es del equipo que la haya tocado en último lugar antes de quedar libre; si hay duda, saque neutral con los dos a tres metros. Esta regla se enseña antes del primer partido, no cuando ya ha habido un golpe.