Partido de floorball 4x4
Descripción
El partido de floorball reducido: equipos de cuatro, campos estrechos y porterías marcadas con dos conos, sin portero. Se juega en tres campos a la vez para que no espere nadie, con rondas cortas y equipos que se rehacen entre rondas. El gol solo vale si la bola entra a ras de suelo.
Objetivo
Jugar un deporte de invasión con implemento aplicando ataque, defensa y unas reglas que los propios alumnos acuerdan y hacen cumplir.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con portero: Cada equipo pone un portero, que juega sin stick y solo dentro de su área marcada con dos conos. Marcar se vuelve mucho más difícil, hay que buscar ángulo en vez de tirar de frente, y aparece un rol que se rota cada ronda para que no acabe siempre el mismo. El portero no lleva stick precisamente para que nadie despeje con la hoja a la altura de la cara. Otra organización — Sin porterías, conservación: Mismos equipos y mismos campos, pero se quitan las porterías y el objetivo es conservar la bola: diez pases seguidos valen un punto. Baja el ritmo del tiro y sube el del pase, y es la mejor forma de empezar con un grupo que todavía tira desde cualquier sitio. Más fácil — Bola blanda y campo ancho: Pelota de espuma dura y campos un tercio más anchos. Con más espacio y una bola que perdona el control, el que peor maneja el stick recibe y pasa en vez de perderla siempre, y los tiros dejan de dar miedo.
Consejos para el Profesor
Con 25 alumnos salen seis equipos de cuatro y sobra uno, que arbitra una ronda y entra en la siguiente: rota el árbitro cada ronda y no dejes que sea siempre el mismo. Tres campos a la vez significan veinte minutos de juego real para todos, frente a un partido único donde diecisiete miran. Lo que hay que vigilar no es el marcador sino el reparto: si alguien lleva dos rondas sin tocar la bola, mete la regla de que todo el equipo tenga que tocarla antes de marcar y no lo comentes en voz alta. Y da la vuelta a los equipos cada ronda desde el primer día; si esperas a que se formen los equipos fijos, ya no hay manera.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: juega en su equipo con una zona propia de tres metros delante de la portería contraria en la que ningún rival puede entrar, de forma que es un receptor permanente y finalizador, no un espectador; si va en silla, el stick se acorta y la bola se le pasa siempre rodando. La regla vale para los dos equipos, así que ningún equipo queda en desventaja. Visual: bola con cascabel, petos con contraste fuerte, un compañero de referencia que le canta su nombre antes de pasarle y porterías señaladas también con un sonido; el campo se recorre andando antes de empezar y sus límites se marcan con conos, nunca con cuerdas en el suelo. Auditiva: el arranque, la parada y el fin de ronda se dan con el brazo en alto y con luz, nunca solo con el silbato, y las faltas se señalan con un gesto acordado antes. Cognitiva: se empieza con la variante de conservación, sin porterías y sin marcador, con dos normas en vez de cuatro; cuando esas dos se cumplan solas se añaden el tiro y el resto.