Descripción
Iniciación al floorball, el hockey de sala que regula la Federación Internacional (IFF), reducido a lo que sostiene un niño de seis años: partidos de tres contra tres en campos pequeños, sin portero, con pelota de espuma y con una regla que manda por encima de todas las demás, la del palo por debajo de la rodilla.
Objetivo
Conducir y pasar una pelota con un implemento sin perder de vista lo que pasa alrededor, y respetar la regla del palo bajo también cuando el partido se anima.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Portería doble: Cada equipo defiende dos porterías pequeñas separadas en su fondo. Obliga a levantar la cabeza y a repartirse el campo en vez de ir todos a la pelota, y el palo sigue sin poder pasar de la rodilla. Otra organización — Circuito de cuatro puestos: Cuando no hay sticks para todos, se montan cuatro estaciones —conducción en zigzag entre conos, pase con un compañero, parada de la pelota que llega y tiro a portería desde tres metros— y se rota a la señal. Cada niño toca la pelota muchas más veces que en el partido. Más fácil — Cada uno con su pelota: Sin oposición: cada alumno con stick y pelota conduce por el espacio, bien repartidos y todos en el mismo sentido de circulación, y tira a una de las porterías, que se colocan todas en el mismo fondo para que nadie tire hacia otro. Se aprende a llevar la pelota pegada a la pala antes de que haya un rival intentando quitarla.
Consejos para el Profesor
Lo que decide si esto sale bien no es la técnica, es el número de campos: tres contra tres en campo pequeño y todos tocan la pelota; un doce contra doce es un racimo de niños dándose con el palo. La regla del palo bajo se enseña con los sticks todavía en el suelo y se aplica desde el primer minuto, parando y siguiendo, sin discutir. Y el portero no existe en primer ciclo: nadie se pone delante de un tiro, y además el que va de portero es el que menos juega.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: juega en un campo con las porterías más cerca, con el stick ajustado en altura —se corta o se agarra más abajo— y con el acuerdo de que en su equipo la pelota pasa por él antes de tirar; si se desplaza en silla maneja el palo igual y se le reserva la zona central, que es por donde pasa todo. Visual: pelota de espuma con cascabel y de color muy contrastado con el suelo, campo reducido y límites marcados con cinta de carrocero o con conos altos que se puedan tocar, nunca con una cuerda en el suelo, que rueda bajo el pie; juega con un compañero de equipo que le dice en voz alta dónde están la pelota y la portería. Auditiva: las señales de arranque y parada se dan con el brazo desde un punto fijo y se acuerdan antes de empezar; el compañero avisa de que le va a pasar levantando la mano libre —nunca el palo, que no sube— y esperando a que le mire. Cognitiva: empieza en la versión de cada uno con su pelota, con una sola consigna, llevar la pelota pegada a la pala, y entra al partido cuando la regla del palo bajo le salga sola; en el partido, equipos de tres y campo pequeño para que la pelota le llegue seguido.