Bolos rasos con stick
Descripción
Se montan ocho calles, una por grupo: con veinticinco alumnos salen siete tercetos y un cuarteto. Cada calle tiene una línea de tiro y, a seis metros, tres conos bajos separados medio metro entre sí. Dentro del grupo los papeles rotan cada tres tiros: uno tira, otro repone conos y recoge bolas desde detrás de una línea de seguridad situada tres metros por detrás de los conos, y el tercero observa y corrige el gesto de quien tira usando dos consignas fijas: pala pegada al suelo antes de tocar la bola y acompañamiento hacia el cono elegido. En el cuarteto observan dos y se turnan la consigna. Se tira siempre por empuje, sin golpe: la bola no debe despegarse del suelo en ningún momento, y un tiro que salte anula el cono derribado. El recogedor no entra en la calle mientras hay un tirador preparado; el maestro marca cada ronda con una señal para que las ocho calles tiren y recojan a la vez. Cada grupo anota conos derribados en tres rondas y luego retrasa su línea de tiro un metro por cada ronda perfecta.
Objetivo
Dirigir el móvil con precisión mediante un empuje raso, ajustando la fuerza a la distancia del objetivo.
Qué se trabaja
Seguridad3
El empuje no lleva impulso hacia atrás y la pala no rebasa la cintura en ningún punto del recorrido: en un tiro, el stick que se levanta detrás golpea a quien está a un metro. Por eso el resto del terceto se coloca por delante de la línea de tiro, nunca detrás del tirador.
Recogedor y tirador no comparten nunca la calle: la recogida se hace desde la línea situada tres metros por detrás de los conos y solo entre rondas, con las calles paradas a la vez por señal del maestro.
Si dos bolas de calles vecinas quedan juntas en el suelo, se recogen con la mano al terminar la ronda: no se empuja una bola ajena para devolverla, porque el vecino puede estar entrando a recoger.