Carrera de tapones
Descripción
Se dibujan cinco circuitos serpenteantes de unos ocho metros de recorrido y quince centímetros de ancho, con salida y meta. Cada grupo de cinco se coloca de rodillas al principio de su circuito con su chapa, y se acuerda el orden de tiro. Por turnos, cada uno impulsa su chapa con un papirotazo: se sujeta la uña del dedo corazón con el pulgar y se suelta contra el borde de la chapa. Si la chapa se sale del circuito, no vale el tiro y vuelve al punto donde estaba. El grupo avanza a lo largo del recorrido de rodillas o agachado, lo que baja el ritmo de la clase en dos minutos, y como cada tirada dura tres segundos, esperar el turno son doce segundos y no un minuto. La partida termina cuando las cinco chapas han cruzado la meta, no cuando cruza la primera: el grupo apunta el orden completo y todos siguen tirando hasta el final.
Objetivo
Cerrar la sesión con una tarea de precisión fina hecha en el suelo y en voz baja, ajustando la fuerza de un impulso muy pequeño a la distancia que queda.
Qué se trabaja
Seguridad3
Las chapas se revisan una a una antes de repartirlas: ninguna con el borde levantado ni con rebabas, porque se manejan con la yema de los dedos.
Los circuitos se dibujan a dos metros unos de otros y lejos de zonas de paso, para que nadie camine sobre alguien que está de rodillas con la cara cerca del suelo.
Se juega de rodillas o sentado, nunca tumbado boca abajo en una zona de paso, y se avisa en voz alta antes de levantarse a por una chapa que se ha escapado lejos.