Casilla libre
Descripción
El campo es una cuadrícula de tres por tres casillas de 5 × 5 m, es decir 15 × 15 m en total, y se montan dos: doscientos veinticinco metros cuadrados cada una, cuatrocientos cincuenta de los ochocientos de la pista, y las dos caben porque 15 más 15 son treinta metros de largo y quince de ancho. En cada cuadrícula juegan dos equipos de seis. La regla que sostiene el juego es una sola: un jugador solo puede recibir el balón si es el único de su equipo dentro de su casilla. Si hay dos compañeros en la misma casilla, el pase a cualquiera de los dos no vale y el balón cambia de equipo. Con seis jugadores y nueve casillas siempre sobran tres, de modo que quien nunca recibe tiene por construcción una casilla vacía a la que ir y un motivo para ocuparla: es el único sitio del campo desde el que se puede jugar. La consecuencia es que el balón deja de perseguirse en manada y el espacio se reparte solo. Se puntúa parando el balón con la suela dentro de uno de los dos aros colocados en dos casillas de esquina opuestas; no hay portero, no hay disparo y no hay ninguna acción que dependa de la potencia. Además, nadie puede anotar dos puntos seguidos para su equipo. Con veinticinco alumnos se hacen cuatro equipos de seis en las dos cuadrículas y sobra uno, que es el juez de casillas de la cuadrícula dos y rota cada tres minutos con un compañero de su equipo.
Objetivo
Ocupar y repartir el espacio de juego en un formato de invasión donde la ley del pase obliga a separarse y a jugar por casillas libres.
Qué se trabaja
Seguridad3
En la casilla del aro solo puede haber un jugador de cada equipo a la vez. Es el único punto del campo hacia el que converge todo el mundo, y si no se limita se convierte en un amontonamiento sobre un aro en el suelo.
Todos los pases son rasos y no hay disparo: el punto se consigue parando el balón, no golpeándolo. Con doce jugadores en 225 m² y sin portero, un balón levantado no tiene sitio a donde ir que no sea una cara.
El balón se recupera interceptando o entrando en la casilla donde está parado, nunca con el pie contra el pie. Los conos de la cuadrícula se colocan sobre las líneas y las dos cuadrículas se separan tres metros entre sí, con un pasillo libre por el que se recuperan los balones andando.