El balón dice quién ataca
Descripción
En cada pasillo hay un pasador en el centro con el balón y dos jugadores que arrancan desde dos conos situados a la misma distancia. Los dos corren hacia el pasador sin saber quién va a recibir; el pasador elige en el último momento. El que recibe se convierte en atacante y tiene ocho segundos para cruzar la línea de fondo de su pasillo con el balón controlado; el otro, que venía corriendo en la misma dirección y con la misma intención, tiene que frenar, girar y defender. El interés de la tarea está justamente en ese cambio de papel imprevisto: el defensor no parte de una posición defensiva cómoda, sino de un desequilibrio, que es como aparece casi siempre en el juego real. Tras cada duelo los dos jugadores vuelven a sus conos y entran los otros dos del pasillo, con lo que nadie está parado más de quince segundos. El pasador cambia cada cuatro duelos.
Objetivo
Reaccionar al cambio de papel entre ataque y defensa a partir de una señal imprevista, recolocando el cuerpo antes de que el rival gane la ventaja.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los dos jugadores llegan corriendo de frente hacia el mismo balón: los conos de salida se colocan de modo que sus trayectorias no se crucen, separadas al menos tres metros, y el pasador está fuera de la línea que une ambas.
El defensor nunca se planta delante de un atacante ya lanzado. Se defiende acompañando en paralelo, y la infracción da el duelo por ganado al atacante, para que la regla se sostenga sola.
Se recorre el duelo entero, también el final: detrás de cada línea de fondo hay tres metros libres, sin conos, sin balones y sin nadie esperando, porque se llega a esprint y hay que poder frenar. Los que vuelven a su cono lo hacen por fuera y no por el centro del pasillo.