El cofre de conos
Descripción
Se montan dos zonas cuadradas de tres por tres metros marcadas con conos planos, separadas veinte metros entre centros, lo que deja cinco metros de pasillo neutro entre las dos coronas. En cada zona hay tres defensores dentro; alrededor, a seis metros del borde, se reparten los atacantes: nueve en una zona y diez en la otra. Salen las cuentas: 3 + 9 = 12 en una y 3 + 10 = 13 en la otra, 12 + 13 = 25. Cada grupo de atacantes dispone de cinco balones blandos. El objetivo de los atacantes es que un balón acabe parado dentro del cuadrado; para ello lo envían a dos manos desde la frente, en trayectoria alta, buscando el hueco entre los defensores. Los defensores lo impiden desviando el balón hacia fuera con las manos o cogiéndolo al vuelo y devolviéndolo rodando por el suelo hacia los atacantes; lo que no pueden hacer es sacar del cuadrado un balón que ya se ha parado dentro. Cada atacante va a buscar él mismo el balón que le queda más cerca: entra a paso hasta el borde de la zona, lo recoge y vuelve corriendo a la corona, de modo que nadie se queda parado esperando a que le llegue material. Cada dos minutos se cuentan los balones que hay dentro, se devuelven todos y entran tres defensores nuevos. Como cada atacante tiene un balón cerca la mayor parte del tiempo y los defensores están en movimiento continuo, no hay nadie mirando.
Objetivo
Ajustar la precisión del envío alto a una diana pequeña y defendida, y ensayar la desviación del balón con las manos por encima de la cabeza.
Qué se trabaja
Seguridad3
El envío nunca se dirige a un defensor: se busca el hueco del suelo. Un balón lanzado contra una persona, aunque sea blando, saca al alumno del juego durante una ronda.
Los defensores desvían con las manos abiertas por encima de la cabeza y sin lanzarse al suelo; el juego no admite caídas ni planchas, y la zona está marcada con conos planos precisamente para que nadie tropiece si se agacha.
El balón se devuelve rodando por el suelo, nunca por el aire: es el momento en el que un atacante está mirando a otro sitio y recibiría el balón sin verlo.