El marcador del que menos toca
Descripción
La clase se reparte en cinco grupos de cinco y cada grupo ocupa un cuadrado de 8 × 8 m marcado con cuatro conos; cinco cuadrados son trescientos veinte metros cuadrados dentro de los ochocientos de la pista, y con cuatro metros de separación entre ellos caben tres a lo largo y dos a lo ancho, seis posiciones para cinco grupos. Dentro de cada grupo, cuatro conservan el balón y uno intenta recuperarlo. El periodo dura noventa segundos. Cada jugador cuenta sus propios toques en voz alta al recibir: uno, dos, tres. Al acabar el periodo, el grupo no suma los toques de los cuatro: anota el número del que menos ha tocado. Si tres han tocado diez veces y el cuarto dos, el marcador del periodo es dos. Al terminar, el recuperador entrega el testigo al siguiente por orden y todos rotan; en cinco periodos los cinco han pasado por el papel de recuperador y el grupo tiene una suma de cinco marcadores. La regla de puntuación es lo que hace el trabajo: quien mejor juega descubre en el primer periodo que su décimo toque no vale nada y que el primero de su compañero vale todo el marcador. No hace falta pedirle que reparta el balón; el marcador se lo pide. A eso se añaden dos condiciones que evitan las cadenas cortas entre dos: no se puede devolver el balón a quien te lo acaba de pasar, y se juega a dos toques como máximo, control y pase.
Objetivo
Conservar el balón en espacio reducido con pases cortos y apoyos, repartiendo las intervenciones porque el resultado depende del jugador menos participativo.
Qué se trabaja
Seguridad3
Cuatro contra uno en 64 m² es un espacio corto y por eso el juego es a dos toques y sin conducción: es lo que evita que dos alumnos lleguen a la vez al mismo balón lanzados. La regla de los tres pasos es una norma de seguridad, no solo táctica.
El recuperador va a por el balón, no a por el pie del que lo tiene: no se entra con el pie contra el pie ni se barre por el suelo. Si ocurre, el balón vuelve a los conservadores y se recuerda a todo el grupo.
Los cinco cuadrados se separan al menos cuatro metros entre sí y ninguno se coloca a menos de dos metros de una pared o una portería. Un balón que sale de un cuadrado lo recupera andando el recuperador de ese grupo, nunca el jugador del cuadrado vecino que lo tenga más cerca.