El rebote se pide en voz alta
Descripción
Cinco grupos de cinco alumnos trabajan a la vez en cinco estaciones, dos con canasta y tres sin ella: 2 x 5 + 3 x 5 = 25. Se rota cada cuatro minutos, de modo que en veinte minutos los cinco grupos han pasado por las dos canastas. Las estaciones se alinean a lo largo de la pista con dos metros de separación entre ellas, y la cuenta se hace sumando huecos: las dos de canasta tienen 7 m de fondo, las tres centrales 5 m, y hay cuatro pasillos de 2 m, es decir 7 x 2 + 5 x 3 + 2 x 4 = 37 m de los 40 de largo; cada estación mide 8 m de ancho, de los 20 de la pista. Los dos metros de pasillo importan porque un balón estrellado en diagonal se va a la estación de al lado. En las estaciones con canasta, uno del grupo lanza desde la línea de tiros libres pintada y los otros cuatro esperan de pie sobre cuatro marcas de cinta situadas fuera de la zona, una en cada esquina de la zona pintada. Mientras el balón está en el aire y antes de que toque el aro, exactamente uno de los cuatro tiene que cantar «voy» en voz alta: solo ese entra a por el rebote y los otros tres se quedan en su marca. Si el que cantó coge el balón antes del segundo bote, el grupo suma un punto. Si cantan dos a la vez, nadie entra: el balón se deja botar hasta que se detiene solo y la jugada no puntúa. Y hay una excepción escrita que está por encima de todo lo demás: el que no ha cantado no sale de su marca salvo para apartarse de un balón que le viene encima, y apartarse nunca anula la jugada ni resta punto. Las tres estaciones sin canasta funcionan igual, pero en lugar de un tiro el lanzador estrella el balón contra el suelo con las dos manos dentro de un círculo de cinta de dos metros, de modo que sube por encima de las cabezas y cae por un sitio imprevisible; por eso mismo la excepción de apartarse es allí la regla que más se usa. El lanzador rota después de cada intento, así que en cuatro minutos todos lanzan y todos cantan.
Objetivo
Convertir el rebote en una decisión hablada y de uno solo, en lugar de en un salto simultáneo de varios cuerpos hacia el mismo punto, que es el accidente más frecuente del baloncesto escolar.
Qué se trabaja
Seguridad3
Solo entra quien ha cantado, y quien no ha cantado puede siempre apartarse: son las dos mitades de la misma regla. Ninguna norma de esta ficha obliga a nadie a quedarse quieto debajo de un balón que cae.
El que entra no salta hacia atrás ni se estira por encima de nadie: si el balón cae fuera de su alcance, lo deja botar y lo recoge en el suelo. Un rebote perdido no vale una caída de espaldas.
El balón se estrella dentro del círculo y con las dos manos, nunca de un manotazo: con una mano sale en diagonal y entra en la estación vecina. Si un balón cruza el pasillo, la estación que lo recibe lo detiene con el pie y avisa en voz alta, y la jugada de la otra se repite.