El torreón
Descripción
Se marca con conos un círculo de unos seis metros de diámetro y en su centro, sobre un cono grande, se coloca un balón: es el torreón. La circunferencia se reparte en tres sectores señalados con conos de colores. En el sector de lanzamiento se sitúa el equipo atacante con pelotas de espuma; en los dos sectores laterales, el equipo defensor; y el tercer sector, el que queda justo detrás del torreón en la línea de tiro, permanece vacío durante todo el juego y nadie lo pisa. Nadie entra tampoco dentro del círculo. Los atacantes se pasan las pelotas por fuera para buscar un ángulo libre, porque un lanzamiento frontal siempre encuentra defensor; los defensores desvían desde su sector. Cada derribo suma un punto y se recoloca el torreón. Se juegan tres minutos y se cambian los papeles. Con 25 alumnos se montan dos torreones separados: en cada uno, un equipo atacante de seis y uno defensor de seis, y el alumno restante arbitra y recoge las pelotas del interior, rotando cada tres minutos.
Objetivo
Interceptar trayectorias colocándose entre el lanzador y el objetivo, y buscar como atacante el ángulo que la defensa deja libre.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se lanza al torreón, no a los defensores, y siempre por debajo del pecho; un lanzamiento alto anula el punto aunque derribe el balón.
El sector que queda detrás del torreón, en la prolongación de la línea de tiro, está marcado y vacío durante todo el juego: cada lanzamiento que falla sigue su trayectoria y llega justo ahí.
Se usa pelota de espuma o de goma blanda, nunca balón reglamentario, porque los defensores interceptan a corta distancia con las manos y la cara descubiertas.