Impulso ventral y soplo

Impulso ventral y soplo

15 minutos
5-25 participantes

Descripción

Se empuja la pared con un pie y se desliza boca abajo con los brazos estirados y la cara dentro, soltando el aire en burbujas.

Objetivo

Encadenar el impulso, la posición hidrodinámica y la espiración dentro del agua, y saber ponerse de pie al final sin sobresalto.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Zona de 0,50-0,60 m medida contra el alumno más bajo, que hace pie con los hombros fuera; con nivel mínimo 3 (Infantil 5 años, 103-110 cm) ese es el tope de la tabla, y el paso 4 entero se apoya en que pueda plantar los pies donde se pare. Cinco carriles de dos metros y medio marcados con churros, perpendiculares a la pared larga, y una fila de churros a 4 m que marca el final del deslizamiento, con un metro libre hasta la pared de enfrente: el vaso tiene cinco metros de ancho y nadie termina contra la pared. Cinco hileras de cinco dentro del agua, de pie y con la espalda en la pared, una por carril. El docente entra el primero y se queda dentro del agua, en la marca de los 4 m, viendo la línea entera de los cinco carriles.

  2. Arranque

    Antes de deslizar se aprende a terminar. De pie, sin impulso: barbilla al pecho, se bajan las manos empujando el agua hacia el fondo, se meten las rodillas y se apoyan los pies. Se repite tres veces con la cara fuera del agua. Después, el primero de cada hilera se pone de espaldas a la pared, apoya un pie en ella por debajo del agua, coge aire una vez con la cabeza fuera y empuja.

  3. Qué se puede hacer

    Los brazos van estirados por delante, una mano encima de la otra y las orejas entre los brazos; la cara va dentro, mirando al fondo. El aire se suelta poco a poco por la boca y por la nariz durante todo el deslizamiento, haciendo burbujas hasta que se acaba. Se coge aire una sola vez y con la cabeza fuera: no se coge aire varias veces seguidas antes de salir. Un carril, un alumno: no se sale hasta que el de delante ha llegado y se ha puesto de pie, y nadie se cruza de carril. Cinco deslizando a la vez como mucho, uno por carril, en línea y con el docente delante dentro del agua.

  4. Qué pasa cuando se acaba el impulso o se acaba el aire

    Se hace la salida practicada allí donde se esté, barbilla al pecho, manos abajo y pies al suelo, y se vuelve andando a la pared por la derecha del carril. No hay distancia mínima y no se mide quién llega más lejos: llegar hasta el churro no es el objetivo. Quien no quiera meter la cara hace el deslizamiento con la barbilla en el agua, soplando en la superficie, y ha hecho el ejercicio igual.

  5. Cómo se complica

    Cuando el impulso pierde velocidad se añade batido de piernas desde el muslo, con las rodillas casi rectas y los tobillos sueltos; después se hace el deslizamiento con un solo brazo estirado y el otro pegado al cuerpo. El aire se sigue soltando desde el primer segundo: se avanza más, no se aguanta más.

  6. Reinicio

    Si salen antes de tiempo o los carriles se cruzan, se para con la mano en alto, todos de pie en su pared, y se vuelve a la versión de dos pasos: primero el gesto de ponerse de pie repetido tres veces, y luego un impulso corto de dos metros con la cara en la superficie soplando. No se juntan carriles para tener más sitio y no se lleva el ejercicio a la zona honda.

Variantes3

Más difícil

después del impulso se añade batido de piernas hasta la marca de los 4 m y se levanta la cabeza para coger aire una vez a mitad de camino, volviendo a meter la cara para soltarlo; la distancia es la misma, siguen siendo cinco a la vez y el aire se sigue soltando desde el principio.

Otra organización

por parejas dentro del mismo carril

Uno desliza y el otro espera de pie en la marca de los 4 m y le dice después qué se le hundía, si las piernas, la cabeza o las manos; se cambian en cada viaje. Sigue deslizando uno por carril y el compañero acompaña, no vigila: el docente sigue en la línea de llegada.

Más fácil

impulso de dos metros con la barbilla en el agua y las orejas fuera, soplando en la superficie; el compañero va andando al lado sin tocarle y la pared queda siempre a un paso.

Consejos para el profesor6

  1. Haz la cuenta antes de montarlo: deslizar cuatro metros, ponerse de pie y volver andando por la derecha del carril son unos veinticinco segundos, así que en cada carril sale uno cada veinticinco segundos y no cada quince; si das salida antes, el de atrás alcanza al de delante y el de atrás lleva la cara dentro y no ve nada.

  2. Con cinco carriles eso son cinco deslizando a la vez como mucho y a cada uno le toca cada dos minutos: en un cuarto de hora, siete viajes por cabeza.

  3. El que espera no espera quieto, hace burbujas de pie contra la pared, que es el mismo trabajo.

  4. La corrección que más rinde no es la de los brazos, es la del final: casi todos se levantan de golpe, tragan agua y se asustan, y por eso el gesto de ponerse de pie se enseña antes que el deslizamiento.

  5. No digas «a ver quién llega al churro»: en cuanto hay distancia que batir, se acaban las burbujas y empiezan a aguantar el aire.

  6. Y colócate dentro del agua en la marca de llegada, mirando hacia la pared: desde ahí ves las cinco caras y ves quién no está soltando aire.

Adaptaciones NEE3

Movilidad reducida

El impulso se da con lo que tenga, un pie, las dos manos en la pared o un empujón de brazos en la corchera, y el deslizamiento se hace en la distancia que salga, que puede ser un metro; se entra por la rampa o la grúa si las hay y no se le sujeta ni se le ata nada.

Visual

Se le da el carril pegado a la pared, que va tocando con la mano cuando vuelve, y el final del deslizamiento se lo marca un compañero que da palmadas en el agua desde la marca de los 4 m; nunca se le da como referencia una línea del fondo, que debajo del agua no distingue.

Auditiva

La señal de salir es la mano levantada del docente y la de parar es la mano bajada, y se pacta un toque en el hombro para avisar de que le toca; con la cabeza dentro del agua y con gorro no oye nada. Cognitiva o de conducta: se hace primero solo la salida de pie, luego el impulso sin cara dentro y luego el completo, siempre en el mismo carril y con las mismas tres palabras; se le dice cuántos viajes va a hacer. No nada o tiene miedo al agua: hace el impulso corto en el carril de la pared, con el docente a un brazo y una mano suya libre para el bordillo, y con la barbilla en el agua en vez de la cara dentro durante las sesiones que necesite. Nunca se le pide que mire desde el borde ni se le mete la cabeza.

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