La cadena del disco
Descripción
Se montan cinco circuitos cuadrados de 7 × 7 = 49 m², tres en una fila y dos en otra. Cada circuito lleva por fuera un carril de regreso de un metro, así que su huella real es de nueve por nueve metros: a lo ancho, 1 + 7 + 2 + 7 + 1 = 18 metros de los 20, contando el metro de margen de cada banda y los dos carriles que quedan juntos en el medio; a lo largo, 3 × 9 + 2 × 2 = 31 metros de los 40. El reparto para veinticinco es de cinco grupos de cinco: 5 × 5 = 25, un circuito por grupo. En cada circuito hay cinco puestos marcados con un aro plano, repartidos por el perímetro de veintiocho metros a unos cinco metros y medio unos de otros, y un alumno en cada puesto. El reto es hacer circular dos discos de fieltro a la vez, separados por dos puestos, dando cinco vueltas completas al cuadrado sin que ninguno de los dos se quede parado en un aro más de dos segundos. Cada alumno conduce el disco desde su aro hasta el siguiente, lo deja quieto dentro del aro, retira la pala y vuelve trotando a su puesto por el carril de regreso. Mientras vuelve, su compañero ya está conduciendo el otro disco; el que recibe ve el disco quieto en su aro y arranca, sin que nadie tenga que avisarle de nada. El grupo se cronometra a sí mismo y anota la marca; después intenta bajarla. No compite contra los otros grupos, y esa es una decisión deliberada: en cuanto la comparación es externa, los alumnos empujan el disco de lejos en vez de conducirlo. Si un disco se para más de dos segundos, el grupo no repite la vuelta: suma tres segundos a su tiempo y sigue, para que el reto no se rompa a la primera.
Objetivo
Conducir el disco distancias cortas con entrega precisa y sostener un ritmo colectivo, coordinando cinco recorridos que dependen unos de otros.
Qué se trabaja
Seguridad3
El gesto que sube la pala aquí es la entrega con prisa: el que llega al aro tiende a dar un último toque fuerte y levantar el stick para salir corriendo. La regla lo impide por partida doble: el disco tiene que quedar quieto dentro del aro y la pala se retira hacia atrás y abajo, nunca por encima. La pala no pasa de la rodilla en ningún momento del circuito.
Los aros son el único punto donde dos alumnos coinciden, y por eso nunca hay dos palas dentro de uno. El que entrega sale del aro antes de que el siguiente entre, y si los dos llegan a la vez, el que trae el disco tiene preferencia y el otro espera un paso atrás. No se disputa un disco que ya está dentro del aro.
La conducción va por dentro del cuadrado y el regreso por fuera, en un carril de un metro. Esa separación es lo que evita el choque frontal entre el que conduce mirando su disco y el que vuelve corriendo mirando su puesto, que es el accidente propio de cualquier circuito por relevos.