La danza prima
Descripción
Toda la clase forma un solo corro enlazando únicamente los dedos meñiques, un agarre que no permite tirar de nadie y obliga a moverse a la vez. El paso es siempre el mismo: un paso atrás con el pie izquierdo, otro adelante con el derecho, y el corro va girando poco a poco hacia un lado mientras se canta una melodía sencilla. Los brazos acompañan el balanceo sin subir por encima de los hombros ni bajar de la cintura. La sesión se organiza en tres vueltas: la primera a ritmo de paso, la segunda más lenta y con la voz a la mitad, y la tercera casi sin voz, tan lenta que el corro tarda un minuto en dar una vuelta entera. Al final se sueltan los meñiques, se queda cada uno de pie donde está y se hacen seis respiraciones contadas por el maestro, tres inspirando por la nariz y espirando por la boca al doble de tiempo. Los veinticinco participan a la vez de principio a fin.
Objetivo
Bajar de forma progresiva el ritmo del grupo mediante una danza tradicional cuyo tempo se ralentiza vuelta a vuelta, terminando con respiración controlada.
Qué se trabaja
Seguridad3
El corro se forma a más de dos metros de paredes, espalderas y material apilado: al dar el paso atrás nadie mira hacia donde va.
El agarre de meñiques se suelta solo si alguien tira, y esa es la razón de que sea el agarre elegido: nadie puede arrastrar a nadie ni quedarse atrapado.
Se baila con calzado y con el suelo seco; el paso atrás sobre un suelo deslizante o en calcetines es la caída típica de esta danza.