La falta se cobra desde la línea
Descripción
Cinco contra cinco en cada media pista. La falta la canta quien la comete, en voz alta y en el momento: cantarla no cuesta nada, porque la jugada se repite desde el saque de banda más cercano y el balón sigue siendo del mismo equipo. La mesa vigila tres faltas y solo tres —el agarrón, el empujón y el manotazo al brazo—, y la que ve sin que se cante da tiro libre, que se lanza con la zona vacía.
Objetivo
Que la falta personal deje de ser una discusión y pase a ser un dato que aporta quien la comete, y que el tiro libre se juegue sin nadie amontonado bajo el aro.
Cómo se juega5
La falta la canta quien la comete, en voz alta y en el momento. Cantarla no cuesta nada: la jugada se repite desde el saque de banda más cercano y el balón sigue siendo del mismo equipo.
La mesa anota la falta cantada como dato y no la acumula hacia ninguna sanción.
La mesa vigila tres faltas y solo tres, el agarrón, el empujón y el manotazo al brazo del que lanza. La que ve la mesa y nadie ha cantado da un tiro libre al otro equipo y se anota doble.
En el tiro libre la zona está vacía
Todos esperan fuera de la línea de tres puntos y nadie se mueve hasta que el balón toca el aro. Entre o no entre, el balón es después del equipo que defendía.
Durante el juego solo puede haber un jugador de cada equipo dentro de la zona pintada. Si dos jugadores tocan el balón a la vez, los dos se sueltan y decide la flecha.
Variantes3
El tiro libre lo lanza un compañero elegido por el equipo que lo ha recibido, no el jugador sobre el que se hizo la falta. Cambia quién se prepara y hace que todos pasen por la línea.
La mesa no señala nada durante la tanda y solo lee al final las faltas que vio sin cantar. Se usa la primera vez para que el grupo se acostumbre a cantar sin ninguna presión.
Las canastas anotadas desde fuera de la línea de tres puntos valen dos y las de dentro uno. Se despeja la zona sin necesidad de más reglas.
Qué se trabaja
Seguridad3
En el tiro libre la zona queda vacía: nadie se coloca en los pasillos a disputar el rebote hombro con hombro, que es donde salen los golpes.
Quien entra a canasta finaliza por un lado del aro y nunca cae hacia atrás; el defensor no se pone debajo del aro ni en el sitio de la caída, sino al lado y con los brazos verticales.
Un balón suelto no se disputa: si dos jugadores llegan a la vez, los dos se sueltan y decide la flecha. En esta ficha nunca se forcejea por un rebote.
Consejos para el profesor2
Lee tú en voz alta los dos números de la primera tanda, cantadas y vistas sin cantar, sin decir el marcador. Es el dato que hace que en la segunda tanda se cante el doble.
Cuenta las tres faltas junto a la mesa los dos primeros minutos y luego retírate del todo. Si sigues cerca, los equipos te miran a ti y la mesa deja de existir.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno con baja visión juega con balón sonoro y lanza los tiros libres desde la línea pintada, que localiza con el pie; sus compañeros anuncian su nombre antes de cada pase y avisan en voz alta de cada tiro. La mesa canta en voz alta el número de faltas de cada equipo al llegar a tres, de manera que la información no dependa solo de la hoja.
Auditiva
La mesa muestra las faltas con los dedos en alto y el número de falta escrito en la pizarra, visible desde toda la media pista. El canto de la propia falta se acompaña siempre de una mano abierta levantada, que es la señal que ve el resto del campo aunque nadie oiga la voz.
Movilidad reducida
Quien se desplaza en silla lanza los tiros libres desde tres metros y ningún defensor puede colocarse por delante de sus ruedas a menos de un metro; no se ata nada a la silla y la zona sigue vacía también para él. Quien tenga limitada la carrera juega en el ataque como jugador exterior fijo, sin obligación de replegar, y su equipo tiene que darle el balón una vez por posesión.
Cognitiva o de atención
La primera tanda se juega con la variante de la mesa muda: se canta la falta, la jugada se repite y la mesa no señala nada hasta el final, para que el gesto de reconocerla se instale sin ninguna presión. La mesa lleva una tarjeta ilustrada con las tres faltas que se vigilan en esta sesión, el agarrón, el empujón y el manotazo al brazo del que lanza, y no se vigila ninguna otra.
Errores frecuentes
- Callar la falta pequeña porque nadie la ha visto: es justo la que la mesa anota doble, y es la única forma de perder algo en esta ficha.
- Colocarse en los pasillos de la zona en el tiro libre por costumbre televisiva; conviene que la mesa lo compruebe antes de entregar el balón.
- La mesa que empieza a vigilar faltas que no son las suyas y acaba arbitrando el partido entero: son tres faltas y cada miembro de la mesa mira una.