La meta abierta
Descripción
Es el partido de balonmano que se puede jugar en Primaria sin poner a un niño entre dos postes recibiendo balonazos. No hay portero ni portería: cada campo tiene al fondo dos conos separados dos metros y, delante de ellos, un semicírculo de tres metros de radio marcado con multiconos en el que no entra nadie, ni atacantes ni defensores. El gol se consigue haciendo pasar la pelota entre los conos por debajo de la altura de la cintura, y hay que lanzar desde fuera del semicírculo, así que no existe el tiro a bocajarro y no existe nadie a quien golpear. Cada campo tiene una sola meta y los dos equipos atacan la misma: el equipo que recupera el balón tiene que sacarlo primero por detrás de la línea central y solo entonces puede atacar, con lo que no hay contraataques cruzados ni carreras de frente. Se juega tres contra tres, se puede botar, y la única falta que se pita es el contacto: cualquier toque de un defensor sobre un atacante detiene el juego y devuelve el balón al atacante desde donde ocurrió. Los partidos duran dos minutos y al terminar cada uno los equipos rotan de campo, con lo que en doce minutos todos han jugado contra casi todos.
Objetivo
Jugar un partido de balonmano completo con contacto cero, aprendiendo a marcar desde fuera del semicírculo y a defender ocupando el espacio en vez de tocando.
Qué se trabaja
Seguridad3
El semicírculo vacío es el mecanismo de seguridad del juego, no un detalle táctico: es lo que impide el lanzamiento a bocajarro y el choque entre el que entra a marcar y el que sale a taparlo. Si un grupo empieza a pisarlo, se para el partido y se rehace la línea antes de seguir.
Se juega solo con pelota de espuma. Un balón de balonmano reglamentario en una meta sin portero sigue golpeando a quien esté detrás recogiendo, y a esta edad la mano no llega a tiempo.
Detrás de una meta no hay nadie mientras el balón está en juego en ese campo. Los dos metros de fondo son zona de paso, no sitio para esperar: el que va a recoger un balón espera a que el juego esté en la otra mitad, y el repartidor circula con esa misma norma.