ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: cruzan una calle dividida en tres franjas y en cada una caminan de una manera distinta: pesado, ligero y fluido, sin dejar de caminar en…

Movimiento pesado, ligero y fluido

7-12 años
8 minutos
Gimnasio o pista. Seis calles de nueve metros de largo por dos de ancho, cada una dividida en tres franjas de tres metros.
8-30 participantes

Descripción

Cada calle mide nueve metros y está dividida en tres franjas de tres, marcadas con conos. El profesor cruza primero las tres para enseñar cada forma de andar: pesada, como arrastrando los pies con algo encima; ligera, como si el suelo quemara; y fluida, sin parar y sin ángulos. Después se cruza la calle entera cambiando de forma en cada franja, sin dejar de caminar.

Objetivo

Producir tres calidades de movimiento distintas manteniendo la misma acción básica, caminar, y hacerlas reconocibles desde fuera.

Cómo se juega7

  1. Colocación

    Con 25, cinco grupos de cinco, una calle por grupo. Cada calle mide nueve metros y está dividida en tres franjas de tres metros, marcadas con un cono a cada lado. Las calles se separan dos metros entre sí.

  2. Las tres calidades, enseñadas haciéndolas

    El maestro cruza la calle tres veces. Pesada, como si arrastrara los pies con algo encima. Ligera, como si el suelo quemara y no quisiera apoyarse. Fluida, sin parar nunca y sin ángulos, como si fuera por dentro del agua. No se definen con palabras. Se hacen, y se pregunta cuál era cuál.

  3. Arranque

    Se cruza la calle entera, una franja de cada calidad y en ese orden. La regla que no se puede romper: no se para nunca. El cambio de calidad ocurre al pisar la línea, sin detenerse a pensar.

  4. Lo que hay que decir antes, porque si no todos hacen lo mismo: la acción es siempre caminar. No se corre en la ligera, no se repta en la pesada y no se baila en la fluida. Cambia cómo se camina, no qué se hace. Esa restricción es lo que convierte el ejercicio en trabajo de calidad y no en imitar animales.

  5. El observador

    Uno de cada grupo se coloca en el lateral, a mitad de la calle, y mira una pasada entera. Al terminar dice si ha visto tres franjas distintas o si dos se parecían demasiado. Después entra a la calle y sale otro a observar.

  6. La comprobación fuerte

    Cuando el grupo ya lo tiene, se pide que un observador de otro grupo, que no ha oído la consigna, adivine dónde están las líneas mirando solo cómo camina el compañero. Si acierta las dos líneas, las calidades están bien hechas.

  7. Cómo se complica

    Se cambia el orden de las tres franjas en cada pasada, se dice justo antes de salir y no se ensaya. O se hace la calle entera en cuatro franjas, añadiendo la calidad cortada, que es la que más cuesta sostener sin pararse.

Variantes3

Más fácil

dos franjas en lugar de tres, y solo pesado y ligero, que son las dos más distintas entre sí. Todo el grupo cruza a la vez, sin observador, siguiendo al maestro.

Más difícil

se cruza en pareja, los dos a la vez y en la misma calidad, teniendo que llegar juntos a cada línea sin hablarse ni mirarse los pies.

Otra organización

sin calles: toda la clase por el espacio, y el maestro va diciendo la calidad en alto y cambiándola cada quince segundos. Se pierde el criterio de las tres franjas pero se gana muchísimo tiempo de práctica.

Qué se trabaja

Calidades del movimiento

Seguridad3

El observador se coloca fuera de la calle y detrás de la línea de conos, nunca dentro: a mitad de recorrido está justo en el punto ciego del que camina.

Se cruza de uno en uno por calle y en el mismo sentido; el que termina vuelve al principio por fuera de los conos y no en contra por dentro de la calle.

La calidad ligera se hace de puntillas pero sin correr ni saltar: nueve metros seguidos de puntillas cargan el gemelo, y quien note el pie agarrotado pasa a planta entera.

Consejos para el profesor5

  1. La restricción de que la acción sea siempre caminar es lo que sostiene el juego entero.

  2. Sin ella, la calidad pesada se convierte en arrastrarse por el suelo, la ligera en correr de puntillas y la fluida en bailar, y ya no se está trabajando calidad de movimiento sino imitación.

  3. Con ella, el niño tiene que buscar la diferencia en el tono, en la velocidad y en los apoyos, que es justo lo que se pretende.

  4. La demostración inicial hay que hacerla haciéndola: describir las calidades con palabras no funciona con nadie, y menos con los pequeños.

  5. Y la comprobación del observador ajeno, el que adivina dónde están las líneas, es lo que convierte esto en algo comprobable y no en una opinión del maestro.

Adaptaciones NEE4

Visual

las dos líneas interiores se marcan con cinta rugosa que se note bajo el pie o con un cambio de superficie, se recorre la calle una vez de la mano antes del primer intento, y el observador va nombrando en alto la franja en que está el compañero.

Auditiva

la demostración inicial es puramente visual y ahí no hay barrera; conviene que el maestro la haga de frente y que las consignas de cambio de orden se den escritas en una tarjeta o con los dedos.

Movilidad reducida

las tres calidades se hacen con los segmentos disponibles y sin desplazarse por la calle si no procede: pesado, ligero y fluido se leen igual de bien en brazos, manos y tronco. Desde la silla, el cambio de calidad al pisar la línea se sustituye por el cambio al pasar la marca.

Cognitiva o de atención

se empieza con dos franjas y dos calidades, pesado y ligero, que son las más distintas; se cruza junto al maestro las primeras veces, copiándole, y no se añade la tercera franja hasta que las dos primeras se distingan desde fuera.

Errores frecuentes

  • Explicar las calidades hablando en lugar de haciéndolas. Sale lo mismo en las cinco calles y no se distingue nada.
  • Dejar que la ligera se haga corriendo. Es lo que sale solo, y en cuanto se permite, las tres franjas se convierten en tres velocidades y desaparece el contenido.
  • Permitir que se paren en las líneas para cambiar de calidad. El cambio continuo es la parte difícil y la que enseña.
  • Saltarse el observador. Sin alguien que mire desde el lateral, nadie sabe si sus tres franjas se distinguen o no.

Observaciones

Montaje (5 minutos, para 25 alumnos): 1. Se marcan cinco calles paralelas de 9 metros de largo por 2 de ancho, separadas 2 metros entre sí. 2. Cada calle se divide en tres franjas de 3 metros con un cono a cada lado, de modo que las dos líneas interiores se vean bien desde dentro de la calle. Hacen falta 4 conos por calle: 20 en total, más 2 para marcar la salida común. 3. Si la pista tiene líneas pintadas, se aprovechan: la línea de fondo, la de tiros libres y el medio campo ya dan tres franjas sin poner un solo cono. 4. Se dejan 3 metros libres al final de cada calle para salir, y un pasillo por fuera para volver a la entrada sin cruzar ninguna calle. 5. Ninguna calle termina contra una pared o portería a menos de 3 metros.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Espejos que se separan

Por parejas, cada una junto a su aro y uno enfrente del otro a un metro. Uno hace una postura en la que los dos lados del cuerpo sean iguales y la mantiene quieta; el otro la copia enfrente como un espejo y aguantan cinco segundos sin hablar. Entonces el primero cambia una sola cosa de un lado y el compañero tiene que decir cuál.

6-12 años · 8 min

Arquitectura asimétrica

Cada grupo tiene su isla marcada con cuatro conos. Primero construyen con el cuerpo una figura con los dos lados iguales; el profesor enseña qué es eso haciéndolo él, de pie con los dos brazos igual y luego bajando uno solo. Cuando dice una condición, el grupo cambia solo un lado y congela la figura para que los demás vean dónde está la diferencia.

8-12 años · 8 min

Contrastes en transformación

Cada grupo tiene su cuadrado, y en cada pasada dos se mueven, uno marca el pulso con las palmas y dos miran desde el borde, cambiando de papel cada vez. El grupo elige dos maneras opuestas de moverse —pesado y ligero, por ejemplo— y construye una transformación de ocho tiempos en la que se pasa de una a la otra sin que se note el momento del cambio.

9-12 años · 8 min

Dilo sin hablar

Las consignas son de movimiento: formar un círculo, sentarse en fila, cambiar de zona. Quien las transmite tiene un límite de tres gestos, así que hay que elegir cuáles antes de empezar y no improvisar sobre la marcha.

8-10 años · 10 min

El gesto que se contagia

El primero hace un gesto con una mano, el segundo lo repite y añade el otro brazo, el tercero suma las piernas. Cuando el gesto ya usa todo el cuerpo, se vuelve a empezar con uno nuevo y otra persona lo inicia.

8-10 años · 7 min

El puente de tres piezas

Cada trío decide qué apoyos pone en el suelo y qué hueco deja libre, y lo mantiene quieto mientras un cuarto compañero pasa por debajo andando a cuatro patas. La figura se deshace siempre en el mismo orden en que se montó, empezando por quien tiene más peso encima.

9-11 años · 12 min

Estatuas que se heredan

La primera pareja monta una figura sencilla y la mantiene mientras las demás la observan desde su sitio. A la señal, cada pareja reproduce la figura de su vecina y le suma un apoyo propio, de modo que la última del círculo acaba con la figura más compleja del grupo.

9-11 años · 10 min

La torre que se cuenta

Un equipo monta su figura detrás de una zona marcada y elige a quien la va a narrar. El narrador cruza al otro lado y la describe solo con palabras, sin gestos, hasta que el equipo receptor cree tenerla montada; entonces se comparan las dos y se cambian los papeles.

9-11 años · 12 min

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Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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