Ocho pases sin bote
Descripción
En cada cuadrado juegan tres atacantes contra dos defensores con un balón y sin poder botar: quien recibe tiene tres segundos para pasar y solo puede pivotar. El ataque busca encadenar ocho pases seguidos y la defensa tocar el balón antes. Cuando pasa una de las dos cosas, dos jugadores cambian de papel según un orden fijo.
Objetivo
Conservar el balón en espacio reducido ofreciendo líneas de pase y decidiendo rápido, sin recurrir al bote.
Cómo se juega5
No se bota. Quien recibe tiene tres segundos para pasar y puede pivotar sobre un pie, pero no desplazarse con el balón.
El ataque suma un punto cada vez que encadena ocho pases seguidos dentro del cuadrado. La cuenta la lleva en voz alta el atacante que no ha tocado el último balón.
No vale devolver el balón al mismo compañero que acaba de pasarlo: el tercer atacante tiene que aparecer.
Los defensores van al balón y a la línea de pase, nunca al cuerpo: no se agarra, no se empuja y no se mete la mano entre los brazos del que sujeta el balón.
Al llegar a ocho, o al tocar la defensa el balón, dos jugadores cambian de papel siguiendo el orden fijo acordado al empezar. La rotación no se discute.
Variantes3
Uno de cada dos pases tiene que ser picado. Baja la velocidad del balón y sube la exigencia del desmarque, porque la defensa tiene más tiempo para llegar.
Se abre una puerta de dos metros en un lado del cuadrado; un pase que atraviese la puerta y sea recibido dentro vale por dos. Aparece una zona preferente que la defensa tiene que decidir si protege.
Con grupos de seis, el ataque juega con cuatro y la cuenta sube a doce pases. Sirve cuando el tres contra dos se resuelve solo y la tarea deja de exigir decisión.
Qué se trabaja
Seguridad3
El defensor no mete la mano entre los brazos del que sujeta el balón: es el gesto que produce dedos y muñecas doloridas en este tipo de juego, y no hace falta prohibir el contacto entero para evitarlo.
Ocho metros de lado con cinco jugadores dentro dejan poco margen: los cuadrados se separan dos metros entre sí y nadie los invade ni siquiera para recuperar un balón, que se devuelve rodando por fuera.
Se juega con los pies dentro del cuadrado y sin saltos a por el balón por encima de otro jugador. Ningún cuadrado se coloca a menos de tres metros de un poste de canasta o de la pared.
Consejos para el profesor2
Sitúate fuera del cuadrado y a la altura del atacante sin balón, no detrás del que lo tiene: el problema de este juego casi nunca está en el pase, está en quién se ha movido para recibirlo.
Cuando un grupo llegue tres veces seguidas a ocho, súbeles la cuenta a doce en lugar de felicitarles. La cuenta es el regulador de dificultad y cambiarla no cuesta ni un segundo de montaje.
Adaptaciones NEE4
Visual
El cuadrado del grupo del alumno con visión reducida se amplía a 10 x 10 m y se usa un balón de color contrastado; todos los pases dirigidos a él son picados y su nombre se dice antes de pasar. Sus límites laterales llevan cinta rugosa pegada al suelo, que se nota bajo la zapatilla. Cuando defiende, lo hace sobre la línea de pase, no sobre el jugador con balón.
Auditiva
La cuenta de pases se lleva mostrando los dedos en alto además de en voz alta, y el punto se señala con el brazo levantado. La rotación de papeles se hace con petos: quien se pone el peto es quien defiende, y basta con mirar.
Movilidad reducida
El alumno en silla juega de atacante en una posición fija dentro del cuadrado, y su grupo añade la regla de que uno de cada tres pases pasa por él, siempre a la altura del pecho. Los defensores no pueden situarse a menos de metro y medio de él. Su tiempo de posesión sube a cinco segundos. No se ata el balón ni ninguna cinta a la silla.
Cognitiva o de atención
Se empieza con tres contra uno y con la cuenta en cinco pases, y se sube a dos defensores y ocho pases cuando el grupo lo consigue dos veces seguidas. Un cartel con los números del uno al ocho colocado en una esquina del cuadrado permite seguir la cuenta sin memorizarla.
Errores frecuentes
- Los dos atacantes sin balón se quedan quietos esperando el pase: con dos defensores basta para tapar dos líneas fijas y la cuenta nunca pasa de tres.
- Pasar sin mirar, para cumplir los tres segundos. El balón sale a un compañero tapado y la defensa lo agradece.
- Los defensores van los dos al balón. Se queda un atacante completamente libre y el ataque llega a ocho sin haber resuelto nada.