Superioridad de ocho segundos
Descripción
Se montan tres zonas de 11 × 18 = 198 m² (3 × 198 = 594 m² de los 800): a lo largo, 3 × 11 + 2 × 2 = 37 metros con dos pasillos de dos metros entre zonas, y los tres metros restantes se reparten como metro y medio de margen en cada fondo de la pista, que es por donde entra el cuarto defensor y no puede ser la pared; a lo ancho, dieciocho de los veinte, con un metro de margen en cada banda. Cada zona tiene una minimeta de dos metros de ancho hecha con conos en un extremo, una zona prohibida de dos metros marcada con conos delante de ella y una línea de salida en el otro extremo. El reparto para veinticinco es de tres grupos de ocho y un alumno más: 3 × 8 + 1 = 25; ese alumno se suma al grupo de la zona central, que trabaja con dos relojes que se alternan —uno cuenta y el otro es el primero en entrar en la rotación—. En cada zona, cuatro atacantes salen desde su línea contra tres defensores colocados delante de la meta. El reloj cuenta ocho segundos en voz alta desde que la bola cruza la línea de salida; al noveno entra en juego como cuarto defensor y la superioridad se acaba. La posesión termina cuando hay gol, cuando los defensores recuperan y sacan la bola por la línea de salida o cuando pasan quince segundos. La lectura que interesa es doble y se pregunta en alto entre repeticiones. Para los que atacan: si en ocho segundos no se ha empujado a meta, la ventaja se ha perdido pasando la bola de lado en lugar de hacia delante. Para los que defienden en inferioridad: no se puede defender a cuatro con tres, lo que se hace es proteger el camino a la meta y ganar tiempo hasta que llegue la ayuda, que en este juego llega siempre y con hora fija.
Objetivo
Aprovechar una superioridad numérica temporal atacando hacia la meta y sostener la inferioridad protegiendo el espacio central hasta la llegada de la ayuda.
Qué se trabaja
Seguridad3
El gesto que sube la pala en esta ficha es el empuje apurado al oír el número siete: el atacante quiere empujar antes de que llegue el cuarto defensor y lo hace con la pala en alto. Por eso el gol solo cuenta si la bola entra rodando y el movimiento ha sido un empuje; una pala por encima de la cintura anula el gol y da la posesión al equipo contrario aunque la bola haya entrado.
No hay portero y no lo hay a propósito: en un juego con cuatro atacantes empujando hacia una meta, un alumno sin equipación colocado entre los conos está en el peor sitio de la pista. La zona prohibida de dos metros delante de la minimeta se marca con conos y queda vacía durante toda la sesión.
El cuarto defensor entra siempre por su línea de fondo y nunca por el centro ni cruzándose con la jugada, y por eso hay metro y medio de margen entre la línea de fondo de las zonas de los extremos y la pared: nadie arranca pegado a un muro. Su recorrido de entrada está fijado y marcado con un cono, porque es el momento más peligroso del juego: un jugador llega a velocidad a una zona donde otros ya están disputando el espacio.