Torneo de reglas acordadas
Descripción
Se montan dos campos de 19 × 18 = 342 m² (2 × 342 = 684 m² de los 800), uno por mitad de pista, separados por un pasillo neutro central de dos metros (19 + 2 + 19 = 40) y con un metro de margen en cada banda (1 + 18 + 1 = 20). Cada campo tiene una minimeta de dos metros de ancho en cada fondo, marcada con conos, y delante de ella un semicírculo de cuatro metros en el que no entra nadie: ni atacantes ni defensores. No hay portero, aquí tampoco: en toda esta tanda no lo hay, porque un alumno sin equipación colocado entre dos conos frente a un empuje es el peor puesto de la pista. Lo que hay es un cierre, que es un jugador de campo más con una tarea declarada: ocupar el ángulo entre la bola y la meta desde fuera del semicírculo, obligando al atacante a empujar desde donde no quiere. Defiende de pie, con la pala en el suelo y sin meterse nunca en la línea del empuje a bocajarro, porque el semicírculo se lo impide. El reparto para veinticinco es de cuatro equipos de seis más un alumno en la mesa: 4 × 6 + 1 = 25. Cada equipo pone cinco en el campo —cuatro jugadores y el cierre— y tiene un suplente que entra cada dos minutos en una rotación en cadena: el suplente entra de cierre, el cierre pasa a jugador de campo y un jugador de campo sale a la mesa a anotar. Así todos pasan por el puesto y nadie lo ocupa dos turnos seguidos. El torneo son tres rondas de cinco minutos: cada equipo juega contra los otros tres. Antes de empezar, cada equipo propone una regla por escrito en una línea; se leen las cuatro y el grupo acuerda tres, que se escriben en un cartón visible desde los dos campos. Dos reglas no se negocian y se leen las primeras: la pala nunca pasa de la cintura y un móvil parado entre dos jugadores no se disputa. Al final se leen el acta y las tres reglas acordadas, y se decide cuál se conserva para la sesión siguiente.
Objetivo
Competir en un torneo con reglas acordadas por el propio grupo y resolver por turnos la defensa del ángulo de la meta desde fuera del semicírculo, sin portero y sin contacto.
Qué se trabaja
Seguridad3
Esta ficha no tiene portero, y no es un descuido: el puesto de portero es lo que hace peligroso el hockey escolar, porque sin equipación un alumno colocado entre dos conos frente a un empuje no puede apartarse ni protegerse. En su lugar hay un cierre que trabaja siempre fuera del semicírculo de cuatro metros, es decir, nunca en la línea del empuje a bocajarro, y que rota cada dos minutos como todos los demás puestos. Un cierre que se meta en el semicírculo o que pare la bola con el cuerpo sale del campo en el cambio siguiente.
El gesto que sube la pala en un torneo es el empuje a meta con un defensor encima. Por eso el gol solo cuenta si la bola entra rodando y el semicírculo de cuatro metros delante de la meta está vacío: nadie remata desde dentro y nadie despeja desde dentro. Una pala por encima de la cintura anula el gol y se sanciona con golpe franco desde el borde del semicírculo, con los rivales a tres metros.
Cuando dos jugadores llegan a la vez al móvil, no se disputa: esa es la segunda regla innegociable del torneo. Se para el juego y se reanuda con un empuje del equipo que no lo tocó en último lugar, con los rivales a tres metros. Las reglas que el grupo negocia no pueden tocar esta ni la de la altura de la pala, y así se les dice antes de que empiecen a proponer.