Tres franjas, un gol
Descripción
La pista de 40 × 20 m se parte en dos campos de 20 × 20 m, y en cada uno las porterías se retranquean dos metros por dentro de la línea de banda para dejar espacio de frenada detrás: el campo útil queda en 20 × 16 m y se divide en tres franjas transversales de algo más de cinco metros de fondo: defensa, medio y ataque para cada equipo, según la dirección de juego. Cada equipo de seis coloca dos jugadores en cada franja, identificados con un peto del color de su franja, y nadie sale de la suya. Un gol solo sube al marcador si dentro del mismo ataque el balón se ha jugado en las tres franjas —si el equipo saca desde atrás y llega directamente a los dos delanteros con un pase largo, el gol no vale— y si el pase de progresión de cada franja lo ha dado el jugador al que le tocaba: dentro de una misma franja, quien sacó el balón hacia adelante en un ataque no puede volver a hacerlo en el siguiente, le toca a su compañero. Esa segunda mitad de la condición es la que reparte de verdad: sin ella el más hábil de la franja media daría todos los pases de progresión y su compañero podría rotar de puesto sin tocar el balón en cuatro minutos. Cada cuatro minutos todos rotan una franja en el mismo sentido, de modo que en doce minutos los seis han jugado de defensa, de medio y de ataque. El efecto sobre la desigualdad de nivel es doble y estructural: por un lado, quien mejor juega ya no puede recorrer el campo entero, está encerrado en un tercio y depende de que le llegue el balón; por otro, quien nunca lo recibe pasa a ocupar una franja por la que el balón tiene que pasar obligatoriamente para que exista el gol. No hace falta pedir que se juegue en equipo: el reglamento hace imposible cualquier otra cosa. Con veinticinco alumnos son cuatro equipos de seis y sobra uno, que lleva el marcador del campo dos y entra cada tres minutos por un compañero de su equipo, que pasa a llevarlo. Un balón por campo, dos de repuesto fuera.
Objetivo
Progresar hacia la portería contraria a través de las tres líneas del equipo con la ocupación del espacio repartida por zonas fijas y rotación obligatoria de puestos.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los pases entre franjas van rasos por norma. Con doce jugadores en 400 m², sin portero y con seis de ellos girados esperando el balón de la franja anterior, un pase alto llega a una cara que no está mirando.
Cada franja tiene como máximo cuatro jugadores, dos de cada equipo, y nadie la abandona. Esa limitación es lo que impide el amontonamiento de ocho personas alrededor del balón en un tercio de veinte por seis metros y medio.
El balón se recupera interceptando, nunca con el pie contra el pie ni barriendo por el suelo. Los conos que marcan las franjas se colocan sobre las líneas y en los laterales, nunca en mitad del terreno. Las porterías no se apoyan en la línea de banda de la pista: se meten dos metros hacia dentro, de modo que detrás de cada una quedan dos metros de frenada. Sin portero, con gol raso y con balones que se escapan por detrás de la portería, ese es el punto al que se llega a esprint, y una portería contra la pared convierte la pared en el freno.