Descripción
Cada campo tiene una meta de conos sin portero y se ataca en una sola dirección. Al empezar cada bloque de tres minutos, el maestro dice aparte al equipo defensor si defiende en zona, cada uno pegado a su franja sobre la línea de nueve metros, o al hombre. Al terminar, el ataque dice qué defensa creía tener y acertar suma dos puntos.
Objetivo
Reconocer en juego si la defensa es zonal o individual y ajustar el ataque, y sostener el sistema defensivo asignado durante todo un bloque.
Cómo se juega5
En zona, cada uno de los cinco defensores no se aleja más de dos pasos de su franja de tres metros y sesenta sobre la línea de nueve, aunque el atacante que estaba en ella se marche. En individual, cada defensor sigue a su par a donde vaya y no lo cambia.
En individual se defiende por delante o de lado, nunca por detrás y nunca agarrando. El contacto por detrás lo canta quien lo sufre, con el puño cerrado a la altura del pecho; el observador lo confirma y saca golpe franco.
Dos defensores no van al mismo balón. En zona va el de la franja donde cae; en individual va el par del atacante que lo recibe, y el otro se queda con el suyo.
El sexto atacante, el que no lleva color, saca desde la línea central en cada posesión y no puede lanzar. Es el que hace que los números cuadren y el que da salida al balón.
El equipo atacante dice en voz alta qué defensa cree que tenía justo al terminar el bloque, antes de cambiar los papeles. Acertar suma dos puntos, fallar no resta. Lo apunta el observador de su campo, que no lleva el marcador de ningún otro.
Variantes3
El maestro reparte una tercera consigna: cuatro defensores en zona y uno en individual sobre el atacante que más goles lleva. El equipo atacante tiene ahora tres respuestas posibles y la lectura se vuelve mucho más fina.
La consigna cambia a la mitad del bloque, con una señal silenciosa del maestro a los defensores. El equipo atacante tiene que decir las dos, en orden, para llevarse los dos puntos.
Durante un bloque no se puede lanzar: el punto se consigue haciendo llegar el balón a un compañero situado por delante de la línea de nueve y por fuera del arco. Deja el foco entero en la lectura de la defensa y quita del juego la única acción que puede golpear a alguien.
Qué se trabaja
Seguridad3
La defensa individual es donde aparecen el contacto por detrás y el agarrón. La regla es defender por delante o de lado y a un brazo, y el aviso lo da quien lo sufre con el puño al pecho: no se le encarga a nadie detectar lo que pasa a su espalda, se le encarga confirmarlo al observador de ese campo, que está dentro y no lleva más que su pizarra.
En zona, dos defensores de franjas contiguas no salen a la vez al mismo atacante: es el choque hombro con hombro típico de la defensa zonal escolar y se corrige con la regla de la franja, no con avisos.
No hay nadie defendiendo la meta. Se lanza raso o hasta la altura del pecho con pelota de espuma, desde detrás de la línea de lanzamiento, y detrás de cada meta hay dos metros libres en los que nadie está mientras el balón está en juego en ese campo.
Consejos para el profesor2
Reparte las consignas al oído y lejos del equipo atacante, y no lleves un orden regular: en cuanto alternes zona e individual de forma previsible, el juego se acaba y nadie mira nada.
Al observador dile solo dos cosas: apunta y confirma. Si le encargas además detectar los agarrones, dejará de apuntar y no detectará nada; el que sabe que le han agarrado es el que lo ha sentido.
Adaptaciones NEE4
Visual
Juega en ataque en una posición fija de extremo, con balón sonoro y con los compañeros anunciando su nombre antes del pase. En defensa ocupa una franja de zona en el extremo, con los dos bordes marcados con cinta rugosa, y nunca el papel individual.
Auditiva
La consigna secreta se le entrega escrita en una tarjeta y el aviso de contacto es el mismo puño al pecho que usa todo el grupo, que se ve. El observador de su campo anuncia el final del bloque agitando un peto de color por encima de la cabeza, dentro de su campo visual.
Movilidad reducida
Ningún jugador entra a menos de dos metros de ella en ninguna de las dos fases del juego, ni atacando ni defendiendo, y se dice en voz alta al empezar cada bloque. En defensa ocupa la franja de zona de un extremo, que es la de menor desplazamiento lateral; en ataque juega de extremo, en la banda, y nunca de pivote entre la línea de nueve y el arco, que es donde converge el juego.
Cognitiva o de atención
Recibe la consigna dibujada: en zona, una franja pintada y su nombre dentro; en individual, su color y el color de su par. Durante el primer bloque juega solo en zona, con la franja marcada en el suelo, y no se le pide además que adivine el sistema rival.
Errores frecuentes
- Que la defensa en zona se convierta en individual sin que nadie se dé cuenta, porque cada defensor persigue al que le toca. Se corrige mirando dos posesiones seguidas: si los defensores han salido de sus franjas, hay que parar y recolocar.
- Responder al azar al final del bloque para probar suerte. Conviene pedir que digan además una razón en una frase; no puntúa, pero cambia por completo cómo miran los tres minutos siguientes.
- Marcar por detrás en individual, que es lo que sale solo cuando el atacante ya te ha ganado la posición. Se corrige aceptando que quien pierde la posición deja pasar y avisa al compañero.