A cambiarse de casa
Descripción
Cambiar de refugio cuando se da la señal y aceptar una nueva función. El grupo trabaja en gran grupo en zonas pequeñas y ensaya una ronda sin puntuar antes de empezar. Nadie queda eliminado: quien falla corrige sobre la marcha y sigue.
Objetivo
Asumir roles, tomar decisiones sencillas y cuidar a las personas y el material.
Cómo se juega6
Seis casas marcadas con aros grandes por la pista, cada una con el cartel de un oficio. Cinco grupos de cuatro y uno de cinco = 25.
Cada grupo hace en su casa el gesto de su oficio (amasar, apagar fuego, vendar) hasta que el maestro grita «¡a cambiarse de casa!».
Al oírlo, el grupo entero se traslada a la casa de su derecha, andando por fuera de las demás casas y sin adelantar a otro grupo.
En la casa nueva se adopta el oficio del cartel. Nadie discute la casa: si dos grupos coinciden, sigue avanzando el que llegó después.
Se cambia siempre en el mismo sentido y andando. Dentro de la casa se hace sitio para todos, hombro con hombro pero sin tocarse.
Seis cambios, una vuelta completa
Todos los grupos pasan por los seis oficios. La última vuelta, en silencio y a cámara lenta.
Variantes2
Cambiar el modo de desplazamiento sin acelerar.
Contabilizar logros colectivos, nunca eliminaciones.
Qué se trabaja
Seguridad2
Reparte el material a cada grupo antes de empezar para que nadie cruce la zona a recogerlo.
Detén la actividad si alguien transporta material corriendo o con las manos ocupadas.
Consejos para el profesor2
Nombra el papel y lo que implica en una frase, no en tres.
Deja que el grupo resuelva un fallo antes de intervenir tú.
Adaptaciones NEE4
Visual
Cada casa tiene un sonido propio, cascabel, palmas o pandereta, que suena sin parar mientras dura el cambio.
Auditiva
La señal es una bandera que baja, y las casas llevan petos de colores visibles desde cualquier punto.
Movilidad reducida
Su casa y las dos vecinas quedan a menos de cinco metros, con el paso libre y sin conos que esquivar.
Cognitiva o de atención
Antes de la señal el maestro dice a qué casa va; primero destino fijo, y solo después casa libre.
Errores frecuentes
- Dar la responsabilidad sin haber acordado antes qué se espera de cada papel.
- Rotar los papeles tan deprisa que nadie llega a ejercerlos.
- Corregir al encargado delante del grupo en vez de en su turno.