Código cruzado
Descripción
Las parejas se colocan enfrentadas a dos metros, con un aro a cada lado —el que queda a la izquierda de uno es la derecha del otro— y un pañuelo en el suelo junto a uno de los dos aros. Los códigos se enseñan de uno en uno: con «tu derecha» cada uno va a un aro distinto; con «la derecha de tu compañero» los dos van al mismo; y con el pañuelo, los dos van al aro donde está.
Objetivo
Distinguir la propia derecha e izquierda de la de otra persona enfrentada y de la de un objeto colocado en el espacio.
Cómo se juega7
Colocación
Parejas enfrentadas a dos metros, con un aro a cada lado de la pareja —uno a la izquierda de A, que es la derecha de B— y un pañuelo en el suelo junto a uno de los dos aros. Esa disposición es la ficha entera.
Los tres códigos, que se enseñan uno cada vez y no se mezclan hasta el final: - Código propio: «tu derecha». Cada uno responde con su propia derecha, y los dos van a aros distintos porque están enfrentados. - Código de la pareja: «la derecha de tu compañero». Los dos van al mismo aro, que para uno es su derecha y para el otro su izquierda. - Código del objeto: «el lado del pañuelo». Los dos van al aro donde está el pañuelo, independientemente de su lado propio.
El descubrimiento que hay que provocar
Se empieza con el código propio y se ve que van a aros distintos. Entonces se cambia al de la pareja y van al mismo. Preguntar por qué, ahí, en ese momento, es la mejor explicación posible de la lateralidad cruzada.
La respuesta
Se responde desplazándose y pisando dentro del aro, no señalando. Que sea con el cuerpo entero y no con el dedo es lo que lo convierte en educación física.
El ritmo
Una señal cada cinco segundos, y se vuelve al centro entre una y otra. El maestro canta el código en alto y cambia de tipo sin avisar solo al final de la sesión.
El observador, en los tríos
Mira una sola cosa, si los dos han ido al aro que tocaba, y lo dice. En las parejas, lo comprueban ellos mirándose.
El cierre
Se pregunta cuál de los tres códigos costó más. Casi siempre el de la pareja, y esa dificultad —entender que la derecha de quien está enfrente es mi izquierda— es exactamente lo que se estaba trabajando.
Variantes3
solo el código propio, con un aro por persona y sin pareja enfrentada. Es lateralidad básica y muchos la necesitan antes de cruzar nada.
se mezclan los tres códigos sin avisar y se encadenan dos señales seguidas: «la derecha de tu compañero, luego el lado del pañuelo».
en grupos de cuatro en cuadrado, con cuatro aros y dos pañuelos. Los códigos se complican mucho porque hay más de un «enfrente».
Qué se trabaja
Seguridad
Delimitar la zona, retirar obstáculos y detener la actividad ante cualquier situación insegura.
Consejos para el profesor5
La secuencia de los tres códigos, uno cada vez y en ese orden, es lo que hace que se entienda.
Si se mezclan desde el principio, se produce un lío y los niños responden al azar.
El momento clave es el paso del código propio al de la pareja: en el primero van a aros distintos y en el segundo al mismo, y preguntarles por qué justo ahí es la mejor explicación de la lateralidad cruzada que existe.
Responder pisando el aro y no señalando con el dedo es lo que mantiene esto en el terreno de la educación física.
Y hay que insistir en que no es una carrera: en cuanto se premia la velocidad, dejan de pensar y se lanzan.
Adaptaciones NEE4
Visual
los dos aros se marcan con texturas distintas y el pañuelo por una tercera, de modo que los tres códigos se puedan resolver al tacto; la posición de la pareja se reconoce por la voz, que canta desde enfrente.
Auditiva
los tres códigos se dan además con tarjetas de tres colores acordadas antes (propio / de tu pareja / del pañuelo), y el maestro se coloca de frente y visible.
Movilidad reducida
la respuesta se da desplazándose hasta el aro con el apoyo que se use, y los aros se acercan a 1,5 metros; el contenido —distinguir el lado propio del de la pareja y del objeto— no depende de la velocidad, y de hecho conviene bajar el ritmo de las señales para toda la clase, porque premiar la velocidad estropea la ficha para todos.
Cognitiva o de atención
solo el código propio durante toda la sesión, con un aro por persona y sin pareja enfrentada; se marca la muñeca derecha con una pulsera y se repite la señal dos veces antes de responder.
Errores frecuentes
- Mezclar los tres códigos desde el principio. Se hace un lío y responden al azar.
- Dejar que respondan señalando con el dedo. Se convierte en un ejercicio de aula y desaparece el trabajo corporal.
- Premiar la velocidad. Dejan de pensar el lado y se lanzan al aro más cercano.
- Saltarse el momento de preguntar por qué ahora van al mismo aro. Es la mejor explicación de la lateralidad cruzada y es gratis.
Observaciones
Montaje (6 minutos, para 25 alumnos): 1. Se colocan las parejas enfrentadas a 2 metros, repartidas por el espacio, cada pareja con 4 x 3 metros propios. 2. Por pareja: DOS AROS, uno a cada lado del eje que forman los dos. Colocados así, un aro es la derecha de A y la izquierda de B, que es exactamente el problema que plantea la ficha. 3. Un pañuelo en el suelo junto a UNO de los dos aros de cada pareja. El pañuelo va en el suelo, nunca en la mano ni atado a nadie. 4. Las parejas se separan lo bastante para que los aros de una no se confundan con los de la vecina. 5. Se acuerda antes de empezar que, cuando los dos vayan al mismo aro, entran por lados distintos. Es lo único que hay que prever. 6. Con 25: doce parejas y un trío, con el tercero de observador rotando.