ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: se responde a señales de lado, pero no siempre sobre uno mismo: unas veces es tu derecha, otras la derecha de tu pareja que está enfrente, y…

Código cruzado

6-12 años
12 minutos
Pista polideportiva
8-30 participantes

Descripción

Dos niños frente a frente y un aro a cada lado, formando una cruz. Si el maestro canta «¡Tu derecha!» o «¡Tu izquierda!», cada uno va a su lado y acaban en aros distintos, porque la derecha de uno es la izquierda del otro. Si canta «¡El pañuelo!», los dos van al aro donde está el pañuelo. Se va andando: no es una carrera.

Objetivo

Distinguir la propia derecha e izquierda de la de otra persona enfrentada y de la de un objeto colocado en el espacio.

Cómo se juega6

  1. Cada pareja, frente a frente y a tres pasos. En el suelo, un aro a la derecha y otro a la izquierda, a mitad de camino entre los dos, y un pañuelo junto a uno de los aros. Si sobra un niño, se hace un trío y el tercero dice si sus compañeros han ido bien; se turnan.

  2. Primer código

    El maestro canta «¡Tu derecha!» o «¡Tu izquierda!». Cada uno va andando al aro de ese lado y lo pisa con un pie. Los dos acaban en aros distintos.

  3. El maestro pregunta

    «¿Por qué no estáis en el mismo aro, si los dos habéis ido a la derecha?», y deja que lo descubran: la derecha del que está enfrente queda en mi izquierda.

  4. Segundo código

    «¡El pañuelo!». Los dos van al aro donde está el pañuelo y lo pisan cada uno por su lado. Cada pocas señales, el maestro dice «¡Cambiad el pañuelo!» y uno de cada pareja lo pasa al otro aro.

  5. Tras cada señal, todos vuelven a su sitio. Si alguien se equivoca, lo ve en su pareja, vuelve y sigue: nadie queda fuera.

  6. Al final se mezclan los dos códigos («¡Tu izquierda!», «¡El pañuelo!», «¡Tu derecha!»). Se termina tras unas veinte señales, cambiando de pareja a mitad, y se pregunta qué código costó más.

Variantes3

Más fácil

Sin pareja: cada niño con un aro a cada lado y un gomet o una pulsera en la muñeca derecha.

Más difícil

A partir de 8 años, uno de cada pareja lleva peto y el maestro canta «¡La derecha de quien lleva peto!»: los dos van al mismo aro, que para uno es su derecha y para el otro su izquierda.

Otra forma

Se encadenan dos señales seguidas: «¡Tu derecha y luego el pañuelo!».

Qué se trabaja

Discriminación derecha-izquierdaLateralidad respecto a los demás y a los objetos

Seguridad3

Se va andando, no corriendo.

Cuando los dos van al mismo aro, cada uno lo pisa con un pie por su lado, sin empujar.

Las parejas, separadas para que nadie confunda sus aros con los de la vecina.

Consejos para el profesor3

  1. Pon un gomet o una pulsera en la muñeca derecha a quien todavía duda de su lado.

  2. Practica el primer código varias veces antes de sacar el pañuelo.

  3. No premies al que llega antes: en cuanto es carrera, van al aro más cercano sin pensar.

Adaptaciones NEE4

Visual

los dos aros se marcan con texturas distintas y el pañuelo por una tercera, de modo que los tres códigos se puedan resolver al tacto; la posición de la pareja se reconoce por la voz, que canta desde enfrente.

Auditiva

los tres códigos se dan además con tarjetas de tres colores acordadas antes (propio / de tu pareja / del pañuelo), y el maestro se coloca de frente y visible.

Movilidad reducida

la respuesta se da desplazándose hasta el aro con el apoyo que se use, y los aros se acercan a 1,5 metros; el contenido —distinguir el lado propio del de la pareja y del objeto— no depende de la velocidad, y de hecho conviene bajar el ritmo de las señales para toda la clase, porque premiar la velocidad estropea la ficha para todos.

Cognitiva o de atención

solo el código propio durante toda la sesión, con un aro por persona y sin pareja enfrentada; se marca la muñeca derecha con una pulsera y se repite la señal dos veces antes de responder.

Errores frecuentes

  • Mezclar los códigos desde el principio: responden al azar.
  • Dejar que respondan señalando con el dedo: hay que ir andando y pisar el aro.
  • Saltarse la pregunta de por qué van a aros distintos: es el momento en que se entiende.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Arquitectos de posturas

Cada equipo tiene su zona con una colchoneta en el centro. El profesor dice tres consignas, una de cada lista: de altura (todos abajo, todos arriba, dos alturas distintas), de dirección (todos mirando al mismo lado, en línea, en círculo hacia dentro) y de apoyos (solo pies, pies y manos, cinco apoyos entre todo el equipo). El equipo construye una postura colectiva que cumpla las tres y la aguanta cinco segundos respirando con normalidad.

6-12 años · 12 min

Bisagras en movimiento

Cada equipo tiene una tarjeta con seis articulaciones y lo que hace cada una: el cuello gira, se inclina y asiente, pero no da vueltas completas; el hombro gira en todas las direcciones; el codo solo dobla y estira; la muñeca dobla, estira y gira un poco; la cadera gira y dobla; la rodilla dobla y estira. Con eso el equipo inventa una secuencia de seis movimientos, uno por articulación.

6-12 años · 12 min

Ando por el espacio

Un cuadrado acotado con conos, el grupo entero andando dentro a la vez y un puñado de consignas de dirección que se cantan sin avisar. La dificultad no está en la orden, sino en cumplirla mirando por dónde se pisa: el espacio se llena y hay que buscar hueco sin dejar de obedecer. Equivocarse o chocar no saca a nadie fuera, y el ritmo sube y baja por tandas.

7-9 años · 7 min

Encuentra la meta

Si se canta un solo color, la clase entera sale al mismo sitio y la llegada acaba en amontonamiento; cantar dos reparte el grupo y además obliga a decidir. La vuelta previa de reconocimiento está porque sin ella media clase busca el color en vez de ir a él, y aquello se vuelve lento. Confundirse no saca a nadie: se vuelve al centro y se entra en la orden siguiente.

7-9 años · 6 min

El aro y yo

En cuanto un aro deja el suelo se convierte en juguete que rueda o vuela, y ahí se pierde la noción de qué es estar dentro y qué fuera. Por eso la única manipulación admitida es pisarlo o bordearlo. Mandar se cede pronto al alumnado porque decir la posición en voz alta cuesta más que colocarse, y encadenar varias obliga a retenerlas.

7-9 años · 8 min

La goma humana

Con una cuerda en medio aparece el tirón: uno acelera, el otro se resiste y acaban enrollándosela para no perderla. De ahí que vaya suelta en la palma y que soltarla no penalice, solo obligue a pararse y recogerla. La versión sin material se deja para el final porque calcular el hueco sin nada que lo marque resulta mucho más exigente.

7-9 años · 7 min

Somos gigantes o enanitos

Grupos de cuatro o cinco, cada uno en su cuadrado de cinco metros marcado con conos. A la señal todos caminan por su cuadrado, y cuando el profesor dice «gigantes» se estiran y ocupan lo máximo, andando de puntillas con los brazos arriba; con «enanitos» se hacen una bola muy pequeña.

7-9 años · 6 min

Yo te guío

Andar con los ojos cerrados solo funciona si la mano del guía no se despega: en cuanto se suelta, el otro abre los ojos y ya no vuelve a fiarse. Por eso el contacto es obligatorio y todas las parejas circulan en el mismo sentido, que es lo que evita el choque de frente, el que más asusta. La tanda final solo con la voz llega cuando la confianza ya está hecha.

7-9 años · 8 min

Monta la sesión con Código cruzado

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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