Aguadores del gimnasio
Descripción
Cada alumno recorre su carril con un vaso de arena descansando sobre la mano, que no puede cerrarse en ningún momento, y por el camino salva picas tumbadas y aros que se pisan por dentro. Todo el carril viaja a la vez y vuelve por fuera; lo que sube de una ronda a otra es el llenado del vaso, nunca la velocidad.
Objetivo
Coordinar el equilibrio de un objeto sostenido sin agarre con el propio equilibrio en un desplazamiento con obstáculos, controlando la velocidad como variable principal.
Cómo se juega5
El vaso viaja sobre la palma abierta y los dedos no se cierran sobre él en ningún momento del recorrido.
Los obstáculos se pasan andando
Las picas se pasan por encima sin pisarlas y sin saltar, y los aros se pisan por dentro apoyando un pie.
Si cae arena, el alumno para donde está, la recoge con la mano libre, la devuelve al vaso y sigue; no se corre a rellenar.
Cada alumno lleva su propia cuenta dejando un garbanzo en el bote de boca ancha que hay al final del carril, colocado por fuera del trazo, por cada recorrido completo sin derrame.
No se adelanta dentro del carril ni se entra en el carril vecino; quien lo hace anula ese recorrido.
Variantes3
El vaso viaja sobre la palma con el brazo extendido por encima del hombro. Sube mucho la exigencia de tobillo sin cambiar nada del montaje ni levantar ningún obstáculo.
Un vaso en cada palma. Los brazos dejan de poder hacer de balancín y todo el ajuste tiene que pasar a las piernas y al tronco.
Los carriles se disponen en estrella y se cruzan en el centro. Solo entra un alumno a la vez en los dos metros centrales: el que llega y lo ve ocupado sigue andando muy despacio dentro de su carril.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie empuja, sopla ni toca al compañero para que se le derrame, ni de broma; el juego se detiene la primera vez que ocurra y se reanuda después de recordarlo.
Las picas van tumbadas en el suelo, se pasan por encima sin pisarlas y nunca se apoyan sobre un cono ni sobre un aro: una pica que rueda bajo el pie tira al alumno hacia atrás.
La arena derramada se barre entre recorrido y recorrido con el recogedor de cada carril: con cinco carriles y veinte minutos el suelo del gimnasio se vuelve resbaladizo, y esa es la caída real de este juego.
Consejos para el profesor2
Ten un cubo de arena y un recogedor al lado de cada carril. Sin eso, cada derrame son treinta segundos de un alumno cruzando el gimnasio y una discusión.
Haz tú un recorrido con el vaso lleno delante de ellos antes de empezar. Que te lo vean derramar quita la mitad de la vergüenza a los que van a derramar.
Adaptaciones NEE4
Visual
Recorre un carril sin obstáculos, marcado con cinta adhesiva rugosa solo en los dos bordes y nunca en el centro, con un compañero que camina por fuera nombrando las distancias que faltan.
Auditiva
Las señales de comienzo y de final son un brazo levantado del maestro colocado en el extremo de los carriles, y las cuentas se apuntan en una pizarra visible desde toda la franja.
Movilidad reducida
Recorre el carril en silla con el vaso sobre la palma abierta y el brazo separado del cuerpo; los obstáculos de su carril se sustituyen por dos giros marcados con conos bajos. Nada se ata a la silla ni al brazo.
Cognitiva o de atención
Carril con dos obstáculos en lugar de cinco y un compañero fijo que recorre a su lado marcando el ritmo. Se añade un obstáculo cuando complete tres recorridos seguidos sin derrame.
Errores frecuentes
- Cerrar los dedos sobre el vaso. Es el atajo obvio y desactiva el ejercicio entero; hay que mirar las manos, no los vasos.
- Llenar el vaso hasta el borde desde el principio. A media altura el alumno completa recorridos y ajusta; lleno del todo solo aprende a frustrarse. El nivel de llenado es la progresión, no el punto de partida.
- Contar los recorridos por equipos. Si el equipo suma, el alumno rápido tira del recuento y el lento deja de intentarlo; por eso cada uno tiene su propio bote y lo tiene fuera del carril, donde no se vuelca al pasar.