Descripción
Todos se mueven sueltos por la pista. El maestro canta, por ejemplo, «¡Tres apoyos: dos pies y una mano!», y cada uno frena, hace la postura y la aguanta quieto mientras el maestro cuenta en voz alta. Al principio se dice qué partes van al suelo; cuando ya lo dominan, solo se canta el número y cada uno busca su forma.
Objetivo
Equilibrio estático, control postural, conciencia corporal, cambios de apoyo.
Cómo se juega6
Todos andan o trotan por el espacio, cada uno por su lado y sin chocar.
El maestro canta un número con su postura. Ejemplos: «¡Un apoyo: a la pata coja!», «¡Dos apoyos: de rodillas!», «¡Tres apoyos: dos pies y una mano!».
Cada uno frena, se coloca y aguanta quieto mientras el maestro cuenta en voz alta hasta cinco (con un solo apoyo, hasta tres).
Si alguien se tambalea o apoya otra parte, se recoloca y sigue; nadie sale del juego. Al oír «¡A moverse!», todos vuelven a andar o trotar.
Tras cuatro o cinco posturas dictadas, el maestro canta solo el número («¡Tres apoyos!») y cada uno lo resuelve a su manera: dos pies y una mano, dos rodillas y una mano, dos manos y un pie…
El juego termina tras unas diez paradas.
Variantes3
Se va andando y el maestro hace la postura a la vez que la canta, para que la copien.
Se añade «¡Cuatro apoyos!» y no vale repetir la misma forma de la parada anterior.
Por parejas cogidos de la mano, los apoyos se cuentan entre los dos: «¡Tres apoyos entre los dos!».
Qué se trabaja
Seguridad2
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Frenar antes de adoptar la postura y apoyar las manos con los dedos bien abiertos.
Consejos para el profesor2
Da la consigna con el número por delante: '¡tres apoyos: dos manos y un pie!'. Así saben qué contar.
Pídeles dos formas distintas de resolver la misma consigna: la variedad es lo que enseña a equilibrarse.
Adaptaciones NEE4
Visual
Corre agarrada del codo de un guía y las posturas se le nombran por partes: «mano derecha y pie izquierdo».
Auditiva
El maestro hace la postura a la vez que la dice, subido a un banco para que se vea.
Movilidad reducida
Sus apoyos se cuentan desde el suelo sentada: dos manos, una mano y una cadera, un antebrazo.
Cognitiva o de atención
Tres consignas fijas toda la sesión, dibujadas en cartulinas que se enseñan al decirlas.
Errores frecuentes
- Pedir 'una mano y un pie' con el grupo a carrera: no frenan a tiempo y llegan al apoyo cayéndose.
- Alargar demasiado la postura: con un solo apoyo, cinco segundos ya son muchos y se tambalean todos.
- No decir cuántos segundos hay que aguantar: la sueltan al instante y no hay trabajo de equilibrio.