Anillo de un solo pie
Descripción
Cada grupo forma un corro cogido de las manos y todos levantan el mismo pie. A partir de ahí van superando los retos de una carta: aguantar veinte segundos, bajar a media sentadilla y subir sin apoyar el otro pie, desplazar el anillo un metro y, el más difícil, cambiar los cinco de pie a la vez. Nadie tira de nadie.
Objetivo
Resolver retos de equilibrio colectivo en apoyo unipodal encadenado, aprendiendo a compensar el desequilibrio de un compañero en lugar de colgarse de él y a coordinar una orden común.
Cómo se juega5
Todos los del anillo están sobre un pie
Si alguien apoya el segundo, el reto se interrumpe y el grupo lo reinicia desde el principio.
El agarre es mano con mano y nadie tira
La mano sujeta y compensa, no arrastra.
En el reto de bajar, la rodilla de apoyo no pasa de noventa grados y el pie libre se adelanta por delante del cuerpo como contrapeso, sin llegar a tocar el suelo. Nadie baja hasta abajo del todo.
Cualquiera puede decir «bajo» en cualquier momento y entonces los cinco apoyan los dos pies a la vez; nadie se queda arriba solo.
Un reto se da por superado cuando el anillo lo mantiene diez segundos contados en voz alta por el propio grupo, y los retos se hacen en el orden de la carta, sin saltarse ninguno.
Variantes3
El grupo se coloca en cadena en vez de en círculo. Los dos de los extremos se quedan sin compensación por un lado y el reparto de fuerzas cambia por completo.
En cada reto un miembro distinto lo hace con los ojos cerrados y sin que se lo anuncien a los demás hasta después: los otros cuatro no cambian nada y él tiene que deducir por la presión de las dos manos hacia dónde se mueve el grupo y cuándo baja. Al terminar dice qué reto creía que estaban haciendo.
Dos grupos se juntan. Con diez personas el primer reto se estabiliza solo y el cuarto se vuelve casi imposible, porque coordinar el cambio de pie de diez a la vez exige que hable una sola persona.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie tira ni empuja a un compañero, ni de broma: en un anillo de cinco personas sobre un pie, el que tira no cae solo, tira de los cuatro.
El descenso se queda en media sentadilla. Una sentadilla completa a una pierna no la tiene la mayoría a esta edad, carga la rodilla en flexión profunda y solo se sube de ella tirando de los vecinos, que es justo lo que este juego prohíbe.
Todo el juego se hace de pie sobre el suelo y sin ningún aparato: nadie se sube encima de nadie, nadie carga con el peso de otro y no hay ninguna altura de la que caer.
Consejos para el profesor2
Da la carta de retos por escrito y no la expliques. Cinco grupos leyendo y probando a la vez producen cinco soluciones distintas al tercer reto, y compararlas al final vale más que cualquier explicación tuya.
Escucha quién da la orden en cada grupo. El reto del cambio de pie solo sale si hay una voz sola, y suele ser la primera vez del curso en que la clase descubre eso sin que se lo digas.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se coloca entre dos compañeros que le anuncian en voz alta la orden de cada reto antes de ejecutarla («bajamos en tres, dos, uno»). El agarre se avisa nombrando la mano antes de tocarla y el perímetro de la zona se marca con cinta adhesiva rugosa, solo en el borde.
Auditiva
El grupo acuerda antes de empezar que las órdenes se dan con presión de la mano: un apretón para bajar, dos para subir y tres para «bajo». La carta de retos está dibujada además de escrita.
Movilidad reducida
Participa desde la silla frenada formando parte del anillo con las manos: los compañeros de los lados se apoyan en sus manos y él compensa con el tronco sin respaldo, que es exactamente la misma tarea de reparto de fuerzas. Nadie descarga su peso sobre la silla y nada se ata a ella.
Cognitiva o de atención
El grupo trabaja solo los dos primeros retos durante toda la sesión, repitiéndolos, y él lleva la carta y da la orden de bajar y subir, que es el papel que fija la secuencia.
Errores frecuentes
- Empezar por el reto del cambio de pie. Es el más difícil de coordinar y el que rompe al grupo; la carta va en orden por algo.
- Colgarse de los vecinos en lugar de compensar. Se detecta porque los brazos quedan estirados y en tensión, y casi siempre aparece porque alguien ha bajado más de noventa grados y ya no puede subir solo: se corrige limitando la profundidad, no pidiendo más fuerza.
- Dar el reto por superado cuando aguantan cuatro de los cinco. El reto es del anillo entero; si uno apoya, se repite, y ahí está justamente el contenido cooperativo.
