Anillo de un solo pie
Descripción
Cinco grupos de cinco, cada uno en corro y cogido de las manos. Todos levantan el mismo pie y a partir de ahí el grupo va superando los retos de una carta que se lee, no se explica. El primero es aguantar veinte segundos. El segundo, bajar todos a media sentadilla —la rodilla de apoyo hasta unos noventa grados, ni un dedo más— y volver a subir sin que nadie apoye el segundo pie, con el pie libre adelantándose por delante como contrapeso. El tercero, desplazar el anillo entero un metro hacia la derecha dando pasos con el pie de apoyo y sin soltarse. El cuarto, el más difícil de todos, cambiar los cinco de pie a la vez, que solo sale si alguien da una orden y los demás la siguen. Un reto se da por superado cuando el anillo lo mantiene diez segundos contados en voz alta por el propio grupo. Nadie tira de nadie: la mano sujeta y compensa, y cualquiera puede decir «bajo» para que los cinco apoyen los dos pies a la vez. El juego no necesita ningún aparato ni ninguna altura, y ahí está su interés para Secundaria: la exigencia viene del reparto de fuerzas entre cinco personas y de la coordinación de una orden colectiva, dos cosas que un banco sueco no da y que además ocupan a los veinticinco a la vez.
Objetivo
Resolver retos de equilibrio colectivo en apoyo unipodal encadenado, aprendiendo a compensar el desequilibrio de un compañero en lugar de colgarse de él y a coordinar una orden común.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie tira ni empuja a un compañero, ni de broma: en un anillo de cinco personas sobre un pie, el que tira no cae solo, tira de los cuatro.
El descenso se queda en media sentadilla. Una sentadilla completa a una pierna no la tiene la mayoría a esta edad, carga la rodilla en flexión profunda y solo se sube de ella tirando de los vecinos, que es justo lo que este juego prohíbe.
Todo el juego se hace de pie sobre el suelo y sin ningún aparato: nadie se sube encima de nadie, nadie carga con el peso de otro y no hay ninguna altura de la que caer.