Cada palo a su sitio
Descripción
La recogida del material es el final real de toda sesión de hockey y suele ser su peor momento: veinticinco alumnos cansados, corriendo con un implemento en la mano hacia el mismo carro. Esta ficha la convierte en la vuelta a la calma. Se colocan cinco puntos de recogida separados en el perímetro de la pista, uno por cada tipo de material que se haya usado ese día. El reparto para veinticinco es de cinco grupos de cinco: 5 × 5 = 25, y cada grupo se ocupa de un solo tipo y de un solo punto; si la sesión no ha usado cinco tipos distintos, el grupo que se quede sin material propio se une a otro y hace de segundo contador, que es una tarea y no un premio. Se recoge andando, sin correr en ningún momento, y en silencio progresivo: el maestro da las instrucciones cada vez con menos voz y el grupo tiene que acercarse para oírlas, de forma que el volumen general baja sin que haya que pedirlo. El stick se transporta en vertical, con la pala hacia abajo y pegada al costado, cogido por la parte alta del mango y nunca al hombro ni arrastrando. Cada grupo cuenta lo suyo en voz baja mientras lo apila o lo mete en la bolsa y al final dice el número en alto, que tiene que coincidir con el que hay escrito en la caja o en la bolsa de ese material. Si un número no cuadra, todos se sientan donde estén y se busca desde el sitio, mirando, antes de que nadie se levante a rastrear la pista. Cuando los cinco recuentos cuadran, el grupo se sienta alrededor del material recogido y se cierra la sesión con dos preguntas cortas: qué se ha jugado hoy y qué material hará falta el próximo día.
Objetivo
Bajar la activación al final de la sesión recogiendo el material de forma ordenada, transportando el stick de manera segura y comprobando que el recuento cuadra.
Qué se trabaja
Seguridad3
El transporte del stick es el contenido de seguridad de esta ficha y no un detalle de orden: en vertical, con la pala abajo y pegada al costado, y sin que la cabeza del stick suba nunca por encima de la cintura. El gesto que hay que evitar es el de llevarlo al hombro como un remo, porque entonces la pala queda a la altura de la cara del que camina detrás, y ese es el golpe que se produce siempre al recoger, cuando ya nadie está mirando.
Se recoge andando, sin cruzar la pista en diagonal y con dos metros entre quienes van en la misma dirección. Es el momento en el que veinticinco alumnos se desplazan a la vez hacia cinco puntos distintos con material en las manos, y esa densidad se controla con los grupos y los recorridos, no con avisos: cada grupo va a su punto y no pasa por el de otro.
Ningún móvil se recoge con la pala ni estando en movimiento: se espera a que se pare y se coge con la mano. Si dos alumnos van al mismo disco, ninguno lo disputa; se para el que llega segundo y lo recoge el primero.