Carga a dos voces
Descripción
Se juega en una zona de 30 × 20 m con dos zonas de marca de 3 m de fondo, una en cada extremo. La clase se parte en dos equipos, trece y doce (13 + 12 = 25), y hay un solo móvil: un rollo, que es una colchoneta fina enrollada y atada con dos cintas, de unos tres kilos y con un agarre marcado en cada extremo. La regla que define el juego es que el rollo solo avanza si lo llevan dos compañeros del mismo equipo a la vez, uno en cada extremo, y caminando; con uno solo no se mueve, y correr con él no vale. No se lanza nunca ni se pasa por el aire: para cambiar de manos se deja en el suelo y lo recoge otra pareja. La defensa se hace sin contacto con el rollo y sin agarrar a nadie: basta con tocar en la espalda o el hombro a uno de los dos porteadores para que la pareja tenga que apoyar el rollo en el suelo y retirarse tres metros; a partir de ahí es de quien llegue. Se marca dejando el rollo en el suelo dentro de la zona de fondo contraria con los dos porteadores pisando dentro. Como el rollo va despacio y solo entre dos, el juego consiste en abrir hueco: los veintitrés que no lo llevan corren todo el rato buscando el sitio donde relevar o donde cortar, y quien acaba de portear necesita que otra pareja le sustituya antes de quedarse sin brazos. Se juegan cuatro bloques de cuatro minutos con noventa segundos de marcha y agua entre ellos; en los bloques tercero y cuarto se cambia el sentido de ataque para repartir el viento y el sol si se juega fuera.
Objetivo
Trasladar una carga compartida a lo largo de un campo con oposición, coordinando el paso con un compañero y sosteniendo cuatro minutos de carrera continua entre relevo y relevo.
Qué se trabaja
Seguridad3
Con el rollo en las manos se camina, nunca se corre, y no sube por encima de la cintura. Una pareja que corre cargada no puede frenar a la vez, y el que se detiene primero recibe el peso; por eso el trote anula el avance en lugar de castigarlo, que es más rápido de aplicar que cualquier sanción.
El rollo se queda continuamente en el suelo en medio de una zona por la que corren veinticinco personas, y por eso es blando y por eso el material alternativo también lo es. Nadie se lanza al suelo a por él ni lo recoge de rodillas: se recoge de pie, flexionando las rodillas, y si dos parejas llegan a la vez manda la que tiene las cuatro manos puestas, con el maestro decidiendo sin discusión.
La defensa no toca el rollo ni agarra a nadie, y no se planta delante de una pareja que camina cargada: se toca por detrás o por el costado. Con veinticinco alumnos en 600 m², 24 m² por cabeza, el único punto donde se juntan más de seis personas es alrededor del rollo parado, y ahí es donde vale la regla de los tres metros de retirada.