Cinco segundos para sacar
Descripción
Se forman 11 parejas y un trío: 11 x 2 + 3 = 25, doce grupos y doce balones. Los doce grupos se colocan en cuatro columnas y tres filas, cada uno en un cuadrado de 3 m con dos metros de pasillo: a lo ancho de la pista, 4 x 3 + 3 x 2 = 18 m de los 20; a lo largo, 3 x 3 + 2 x 2 = 13 m de los 40. Los dos metros de pasillo son los que dejan sitio para tumbarse en el tercer momento sin que nadie tenga la cabeza junto a los pies de otro. La actividad tiene tres momentos. En el primero, de pie, uno sujeta el balón con las dos manos por encima de la cabeza, en la posición del saque de banda, mientras el compañero cuenta con los dedos de una mano de uno a cinco: en los dos primeros dedos se inspira por la nariz y en los tres siguientes se espira por la boca, bajando los brazos a la vez que el aire. Se hacen cinco repeticiones y se cambia. En el segundo momento, sentados y con el balón apoyado en el suelo al lado, se repite la misma cuenta con las manos sobre los muslos, aflojando hombros, mandíbula y dedos, cinco repeticiones cada uno. En el tercero se hace tumbado boca arriba, con el balón fuera del alcance, y la cuenta la lleva el maestro para toda la clase, cada vez más lenta, durante un minuto y medio. Al terminar se explica en una frase de dónde viene la cuenta: cinco segundos son los que da el reglamento para poner el balón en juego desde la banda y los que da para lanzar un tiro libre, y son los mismos cinco que se acaban de usar para bajar el pulso.
Objetivo
Asociar la cuenta reglamentaria de cinco segundos a un patrón respiratorio utilizable, de modo que el alumno tenga un procedimiento propio para los momentos del partido en los que hay que decidir con el reloj corriendo.
Qué se trabaja
Seguridad3
El balón por encima de la cabeza se sostiene con los dos brazos y con los codos algo flexionados, nunca bloqueados, y se baja antes de que aparezca cualquier tensión en el cuello: es una postura de rutina, no un ejercicio de fuerza.
Antes de tumbarse, todos los balones salen de la zona: un balón rodando entre doce personas tumbadas es lo que hace que alguien se levante deprisa y pise a un compañero.
Si dos alumnos van a la vez a recoger el mismo balón al terminar, los dos se paran y lo recoge el que esté de pie; nadie se levanta rápido desde el suelo para llegar antes, porque el mareo al incorporarse es el riesgo real de esta parte de la sesión.