Cuadrícula de conducción cruzada
Descripción
Se marca con conos un cuadrado de quince por quince metros. Los alumnos se reparten en los cuatro lados, con bola y stick, seis o siete por lado. A la señal, el primero de cada lado entra conduciendo y cruza hasta el lado opuesto; a los tres segundos entra el siguiente, de modo que en la cuadrícula hay siempre entre ocho y doce jugadores cruzándose. El que llega al lado contrario se incorpora al final de esa fila y vuelve a salir. La consigna es cruzar sin frenar bruscamente y sin tocar a nadie: para conseguirlo hay que levantar la vista y decidir pronto por delante o por detrás de quién se pasa. Después de tres minutos se añade la diagonal, con lo que los recorridos dejan de ser paralelos. En el tercer bloque se pide un cambio de dirección con la pala en el centro del cuadrado, señalizado por un cono grande que hay que rodear. No es una tarea de espera: el intervalo de tres segundos mantiene a más de la mitad del grupo en movimiento continuo.
Objetivo
Conducir con la mirada alta y resolver los cruces con anticipación, sin frenadas ni contactos.
Qué se trabaja
Seguridad3
El riesgo específico aquí es el giro: al cambiar de dirección con tráfico alrededor, la pala tiende a subir. La pala se mantiene por debajo de la cintura también dentro del giro, y quien no pueda girar sin levantarla gira más despacio y en más pasos.
Se mantiene un intervalo de tres segundos entre entradas, un máximo de doce jugadores simultáneos en el cuadrado y dos metros de separación mínima al cruzarse: por encima de esa densidad los cruces dejan de resolverse con anticipación y se resuelven con frenazos.
Si dos bolas quedan juntas en el centro, ninguno de los dos las ataca: los dos levantan la mano, todo el mundo pasa a paso de marcha y las bolas se recogen con la mano. Disputar una bola suelta en medio de doce conductores es la situación que produce los golpes de tobillo.