Defender con las manos detrás
Descripción
Se reparte la clase en 8 tríos y un anotador: 8 x 3 + 1 = 25. Cada trío tiene un carril de 3 por 10 m y dentro del trío hay siempre tres papeles, atacante, defensor y juez, que rotan cada treinta segundos: así ningún duelo lo arbitran los dos que lo están disputando. Los ocho carriles se montan en dos bloques de cuatro, colocados a lo ancho de la pista. La cuenta se hace sumando huecos: en cada bloque, 4 x 3 + 3 x 2 = 18 m de los 20 de ancho; y los dos bloques, con cuatro metros entre ellos, ocupan 10 + 4 + 10 = 24 m de los 40 de largo. Dentro de cada carril hay cuatro multiconos en zigzag que marcan el recorrido del atacante. El atacante avanza botando a ritmo de trote siguiendo el zigzag; el defensor se desplaza de lado, en posición baja, con las dos manos cogidas por detrás de la espalda, y su objetivo es llegar antes que el atacante a la línea de fondo del carril y quedarse colocado delante de él sin tocarlo. No se roba el balón: aquí no se puede. El juez, de pie en el pasillo y a la altura del fondo, decide dos cosas y solo dos: si las manos han seguido detrás y si ha habido contacto. El anotador lleva el cronómetro, canta los cambios de papel cada treinta segundos y recoge al final los duelos ganados por cada trío. En dieciséis turnos de treinta segundos cada alumno ataca, defiende y juzga algo más de cinco veces.
Objetivo
Enseñar que la falta personal se evita con los pies y no con las manos, dando a la defensa una experiencia en la que tocar es literalmente imposible.
Qué se trabaja
Seguridad3
Con las manos a la espalda no se puede amortiguar una caída, así que esta versión se juega solo sobre suelo liso y no abrasivo. Sobre asfalto o cemento rugoso se empieza directamente por la variante de manos abiertas, que conserva el contenido entero.
El ritmo es de trote: quien esprinta pierde el turno. El defensor nunca se planta parado y de frente en el camino del que bota a menos de un brazo, sino que se coloca al lado y acompaña; plantarse a un paso es lo que produce el choque de pecho característico de este trabajo.
Si el balón se le escapa al atacante, el defensor no va a por él: se queda quieto y lo recoge el atacante. Dos personas corriendo a por el mismo balón suelto, una de ellas sin manos disponibles, es exactamente lo que esta ficha impide.