Despertar el stick
Descripción
Cada alumno recibe un stick escolar de plástico y ocupa un cuadrado imaginario de tres pasos de lado. Con veinticinco alumnos en media pista (20 × 20 m) tocan a 16 m² por cabeza, de sobra para los dos metros libres que exige la tarea. El maestro presenta el agarre: mano no dominante arriba, en el extremo del mango; mano dominante un palmo por debajo; la pala tocando el suelo. Desde ahí se recorre una secuencia de tareas de dos minutos cada una: caminar por la pista arrastrando la pala sin despegarla del suelo; caminar cambiando de dirección cuando el maestro señala una pared; deslizar la pala en zigzag delante del cuerpo mientras se avanza; girar sobre uno mismo manteniendo la pala pegada al suelo; parar en seco a la señal con la pala quieta delante de los pies. Todos trabajan a la vez y nadie espera turno. La última tarea se hace en parejas separadas cinco metros: uno camina y el otro copia su recorrido a distancia, sin acercarse. La bola no aparece en toda la sesión: aquí se instala el gesto de la pala baja, que es el que después evita los golpes.
Objetivo
Familiarizarse con el agarre y el manejo del stick por debajo de la cintura antes de introducir el móvil.
Qué se trabaja
Seguridad3
El stick no sube nunca por encima de la cintura, tampoco al girar ni al frenar. En esta tarea no hay bola precisamente para que el gesto de la pala baja se automatice antes de que aparezca algo que perseguir.
Distancia mínima de tres pasos entre alumnos, y de cinco metros en la tarea de parejas. Es la distancia que permite frenar sin alcanzar al de delante con la pala.
Todavía no hay móvil, pero la norma que va a gobernar el resto de la unidad se explica hoy: cuando dos vayan a la misma bola, el que llega segundo no mete el stick, se detiene y la reclama con la voz. Se ensaya en seco con dos alumnos convergiendo hacia un cono.