Doble tarea sobre un pie
Descripción
Se dibujan doce estrellas de tiza en el suelo: un punto central y cuatro marcas numeradas a sesenta centímetros, delante, detrás y a los dos lados. Un alumno se coloca en el centro sobre un pie; su compañero canta un número del uno al cuatro cada tres segundos y él tiene que tocar esa marca con el pie libre y volver al centro sin apoyarlo. El pie de apoyo no se mueve del centro: si se desplaza o si el otro pie aterriza, la serie termina. Series de treinta segundos, cambio de pie y cambio de papel, con quince segundos de descanso entre series. El juego es la versión jugada de la exploración en estrella que usan los fisioterapeutas para medir el control del tobillo, y funciona muy bien con quince años porque la exigencia se puede subir por dos vías que no tienen nada que ver con la altura: alejando las marcas hasta el límite de estabilidad, y cargando la decisión. La variante del número anterior —tocar la marca que se cantó la vez pasada, no la que se acaba de cantar— descompone visiblemente el equilibrio de alumnos que sostenían el apoyo sin despeinarse, y es la mejor demostración de que el equilibrio consume atención.
Objetivo
Sostener el apoyo unipodal mientras el pie libre explora el límite de estabilidad y la atención se reparte con una tarea de decisión, sin recurrir a ninguna elevación.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie empuja ni toca a la persona que está sobre un pie, ni de broma: la única mano permitida es la del compañero sujetando por el antebrazo cuando la caída ya ha empezado.
Cada estrella tiene dos metros libres alrededor y las marcas son de tiza o de cinta pegada, nunca conos altos ni picas: un cono bajo el pie de quien va sobre un apoyo tira hacia atrás y sin manos.
Series de treinta segundos con quince de descanso. El peroneo se fatiga rápido y la tercera serie encadenada sin descanso es donde aparece la torcedura.