Dónde botó
Descripción
Cuatro alumnos se sientan en las esquinas de un cuadrado de cuatro metros y el quinto en el centro con los ojos cerrados. En silencio, uno de los cuatro deja botar el balón y lo hace rodar hacia el centro; el del medio lo localiza de oído y lo para con las dos manos. Tres intentos y se rota.
Objetivo
Cerrar la sesión con una tarea de escucha y orientación en la que la parada del balón se resuelve sin información visual.
Cómo se juega5
Todos juegan sentados en el suelo, también el del centro; nadie se levanta durante la ronda.
El balón se hace rodar por el suelo después de un bote, nunca por el aire.
Quien está en el centro mantiene los ojos cerrados hasta que ha parado el balón o hasta que este le ha llegado.
El grupo permanece en silencio desde que se elige al lanzador hasta que el balón se para.
Después de tres intentos se rota una posición, de modo que todos pasen por el centro.
Variantes3
Dos de los cuatro se ponen de acuerdo y uno de ellos lanza, mientras el otro simula el gesto sin soltar el balón. Obliga a distinguir el sonido real del movimiento.
Antes de parar el balón, el del centro dice en voz baja el nombre de quien lo ha lanzado. Añade una decisión sin añadir movimiento ni ruido.
Para grupos que fallan siempre, el cuadrado se reduce a dos metros y medio: el sonido llega antes y con más claridad. El balón sigue rodando por el suelo y nunca se lanza por el aire.
Qué se trabaja
Seguridad3
El balón va siempre rodando por el suelo y nunca por el aire: quien tiene los ojos cerrados no puede proteger la cara, y esa es la razón única de la regla.
Nadie se levanta durante la ronda, ni siquiera para recuperar un balón escapado: se espera a que el maestro dé por terminado el intento, porque un alumno de pie junto a otro con los ojos cerrados choca seguro.
Se juega con los ojos cerrados y no con venda: quien no quiera cerrarlos del todo puede bajar la mirada al suelo, y quien se maree los abre de inmediato sin pedir permiso.
Consejos para el profesor2
Antes de empezar, pide treinta segundos de silencio completo con toda la clase sentada. Si el juego arranca con ruido de fondo ya no se recupera, porque cada acierto fallido sube el volumen.
Sitúate en el centro de los cuadrados y no digas nada durante rondas enteras. En esta ficha la voz del maestro es la principal fuente de ruido que impide que el juego funcione.
Adaptaciones NEE4
Visual
En el centro juega sin cambios, con los ojos ya cerrados como todos; en las esquinas se le avisa de que le toca lanzar con un toque suave en el hombro, acordado antes de empezar. Su esquina se identifica con un disco de goma plano bajo la mano; el interior del cuadrado se mantiene despejado y nada se coloca en el camino del balón.
Auditiva
Se sustituye el sonido por la vibración: el lanzador golpea el suelo con la palma antes de soltar, y el del centro juega con los ojos abiertos mirando al techo, localizando el balón por la visión periférica. La rotación se indica señalando con el brazo, no de palabra.
Movilidad reducida
En el centro juega desde la silla con las manos por delante y el cuadrado reducido a tres metros, para que el balón le llegue al alcance; en las esquinas lanza igual que los demás. No se ata ni se sujeta nada a la silla, y el suelo del cuadrado se mantiene liso y libre de marcas para que el balón ruede sin desviarse.
Cognitiva o de atención
Empieza con dos lanzadores en lugar de cuatro, situados en dos esquinas opuestas, de manera que la decisión sea entre dos direcciones. Un compañero le dice 'ya' en el momento en que el balón sale, hasta que sea capaz de detectarlo solo por el bote.
Errores frecuentes
- Abrir los ojos un instante para asegurar la parada, con lo que la tarea se vacía; se detecta porque el acierto es inmediato y la cabeza no llega a girar.
- Lanzar el balón demasiado fuerte para que no dé tiempo a pararlo: el balón se pasa de largo y el intento no enseña nada.
- Hablar entre esquinas para ponerse de acuerdo, lo que da la pista antes de que el balón salga; el acuerdo se hace solo con gestos.