Dónde botó
Descripción
Se forman cinco grupos de cinco: 5 x 5 = 25. En cada grupo, cuatro alumnos se sientan en las esquinas de un cuadrado de cuatro metros de lado y el quinto se sienta en el centro con los ojos cerrados, sin venda, y las manos apoyadas en el suelo por delante. El grupo se mantiene en silencio absoluto, que aquí no es una norma de conducta sino la condición para que el juego funcione. Uno de los cuatro, elegido en silencio con un gesto entre ellos, deja botar el balón blando una vez en el suelo y lo hace rodar hacia el centro. El del centro tiene que localizarlo de oído, girar el tronco hacia ese lado y pararlo con las dos manos antes de que le llegue al cuerpo. Tres intentos y rota, de forma que en cinco minutos todos han pasado por el centro. Cada acierto se celebra en voz baja, con un golpecito de palma en el suelo, no con un grito. El grupo termina la sesión sentado, callado y con la atención puesta en algo muy pequeño, que es exactamente lo que necesita una clase después de veinte minutos de partido.
Objetivo
Cerrar la sesión con una tarea de escucha y orientación en la que la parada del balón se resuelve sin información visual.
Qué se trabaja
Seguridad3
El balón va siempre rodando por el suelo y nunca por el aire: quien tiene los ojos cerrados no puede proteger la cara, y esa es la razón única de la regla.
Nadie se levanta ni se desplaza durante la ronda, ni siquiera para recuperar un balón que se ha escapado; se espera a que el maestro dé por terminado el intento, porque un alumno de pie junto a otro con los ojos cerrados es un choque seguro.
Se juega con los ojos cerrados y no con venda: quien no quiera cerrarlos del todo puede bajar la mirada al suelo, y quien se maree los abre de inmediato sin pedir permiso.