El asalto de los sacos
Descripción
El campo es un pasillo de 30 × 15 m con tres tramos. En el extremo A, el almacén de salida con doce saquitos de tela llenos de petos, de un kilo escaso cada uno. Del almacén A parte un tramo de obstáculos de seis metros: un banco sueco tumbado que hay que cruzar por encima apoyando las manos y pasando las piernas, y a continuación un túnel de dos vallas bajas cubiertas por las que se pasa en cuadrupedia. Después, quince metros de zona abierta de 15 × 15 m. Y al fondo, el almacén B. La clase se parte en dos: trece porteadores y doce aduaneros (13 + 12 = 25). Los porteadores llevan los sacos de A a B, de uno en uno y con las dos manos. Los aduaneros solo pueden actuar en los quince metros de zona abierta, jamás en el tramo de obstáculos ni dentro de los almacenes: al porteador tocado se le devuelve el saco al almacén A y él sigue jugando desde allí, sin sanción ninguna. Ese reparto es lo que hace el juego seguro: en el banco y en el túnel, donde hay que apoyar las manos, nadie persigue a nadie; en la zona abierta, donde se corre, no hay ningún obstáculo. Los aduaneros no se paran: mantienen su vigilancia moviéndose por su franja, y no pueden situarse a menos de tres metros de la salida del túnel ni de la puerta del almacén B. Del almacén A no salen más de cuatro porteadores a la vez, con tres segundos entre tanda y tanda: con los dos equipos dentro, la zona abierta tiene 225 m² para veinticinco personas, nueve metros cuadrados por cabeza, y esa cuenta solo se sostiene si las salidas van escalonadas. Se juegan cuatro bloques de cuatro minutos con noventa segundos de cambio y descanso entre ellos, y en cada bloque se invierten los papeles, así que cada equipo asalta dos veces y defiende dos. El marcador es el número de sacos que cada equipo ha logrado dejar en B en sus dos asaltos.
Objetivo
Sostener cuatro minutos de esfuerzo intermitente combinando carrera, apoyo de manos y cuadrupedia con una carga ligera, y decidir el momento de cruzar la zona vigilada.
Qué se trabaja
Seguridad3
El campo separa por diseño los dos peligros que no pueden coincidir: donde se apoyan las manos no se persigue, y donde se corre a esquivar no hay obstáculos. Un aduanero esperando a la salida del túnel a un compañero que sale en cuadrupedia es la jugada que esta ficha prohíbe expresamente, y por eso hay tres metros de zona franca a la salida.
El saco no se lleva en las manos al cruzar el banco: se deja en el suelo, se pasa el obstáculo y se recoge. Cruzar un banco con las manos ocupadas es cruzar sin poder frenar la caída. El banco se coloca con las patas bloqueadas y se revisa entre bloques.
La densidad se mide con los dos equipos dentro, no con uno: en la zona abierta de 15 × 15 m hay 225 m² para veinticinco personas, nueve metros cuadrados por cabeza, y solo se sostiene porque del almacén A no salen más de cuatro porteadores a la vez. Los sacos pesan un kilo escaso y son de tela: no se lanzan, no se pasan en el aire y no se usan para tocar a nadie. Con un grupo mayor de veinticinco no se aprieta la zona, se alarga el pasillo a treinta y cinco metros.