El balón escondido
Descripción
El grupo se sienta en círculo, con las piernas cruzadas y las manos por detrás de la espalda. Un alumno se coloca de pie en el centro. Los que forman el círculo se van pasando una pelota pequeña de espuma de mano en mano por detrás, sin sacarla nunca por delante, y pueden fingir el gesto de pasar para despistar. El del centro observa y, cuando cree saber quién la tiene, señala a ese compañero y dice su nombre. Si acierta, intercambian los puestos; si falla, dispone de dos intentos más antes de que el profesor cambie al jugador del centro. El ritmo es deliberadamente bajo: el juego pide quietud, atención y control del propio gesto justo después de una parte principal exigente, y baja la activación sin que nadie se enfríe de golpe. Con 25 alumnos se hacen dos círculos de doce y trece, para que a todos les toque el centro.
Objetivo
Bajar la activación tras el esfuerzo sosteniendo la atención en el gesto de los compañeros y controlando el propio.
Qué se trabaja
Seguridad3
Nadie se levanta bruscamente del suelo al ser señalado: el cambio de puesto se hace incorporándose apoyando una mano, sobre todo tras una parte principal intensa.
El círculo se forma dejando un palmo entre compañeros para que nadie apoye las manos sobre los dedos del de al lado al pasar el balón.
El del centro señala con el brazo, no toca: acercarse y tirar del brazo de un compañero sentado es lo que produce los tirones de hombro en este juego.